ANTÓN LUACES | A CORUÑA
España reclamará a la Unión Europea una apertura limitada de la pesquería de la anchoa en el Cantábrico a partir del 1 de enero de 2010 con la idea de mantenerla hasta los meses de mayo o junio, tal como había demandado el sector tras conocer que la biomasa de la especie se ha recuperado considerablemente respecto a la de los últimos cinco años.
La posibilidad de que sea admitida la propuesta española es alta teniendo en cuenta el resultado de la campaña científica Juvena 2009 desarrollada en el mes de septiembre para verificar la abundancia de juveniles de anchoa. Los datos ofrecidos por los científicos demuestran que el índice de biomasa de juveniles es un 33% más alto que en 2005, año en el que se observó el mayor valor de todas las campañas Juvena anteriores, que se efectúan desde 2003.
Las reservas actuales superan con creces el nivel de precaución -establecido en 33.000 toneladas- ya que se estima que los juveniles de anchoa son de entre 40.000 y 45.000 toneladas.
Si la UE acepta la propuesta española -que también podría hacer Francia- respondería a la demanda de las flotas del Cantábrico y se abriría la posibilidad de pesca de anchoa para la flota de cerco gallega, que carece de ayudas económicas por la paralización de la actividad en el sector anchoero.
Precisamente, la flota gallega considera viable la realización de la campaña de primavera con un cupo de 7.500 toneladas.