REDACCIÓN | A CORUÑA
La colocación de redes protectoras rodeando las bateas permite incrementar un 60% la recolección de semilla de mejillón en las costas gallegas. Esta es una de las conclusiones a las que han llegado los científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de Galicia en un estudio realizado con Proinsa -la mayor empresa de cultivo de mejillón de la comunidad gallega- en la ría de Ares-Betanzos. Los resultados son extrapolables al resto de Galicia puesto que la productividad por metro cuadrado de la ría coruñesa es similar a la que se alcanza en las Rías Baixas, a pesar de que tiene una mayor dependencia de aportes fluviales.
La investigación Mejillón Sostenibilidad, financiada por la Xunta y Proinsa y desarrollada en los últimos cuatro años, también revela la importancia de mejorar el diseño de las cuerdas colectoras de semilla para optimizar la producción del molusco. Los expertos explican que hay nuevos modelos de cuerdas que ofrecen una mayor protección frente a la predación de los peces y permiten aumentar la densidad de la semilla obtenida en relación con las cuerdas tradicionales. El fondeo durante más de 40 días también ayuda a aumentar la concentración de ejemplares entre un 48 y un 63%, según los científicos.
Los cuatro años de estudio en el litoral de Ares y Betanzos también han permitido saber cuáles son las zonas de la ría -Miranda, Redes, Arnela y Lorbé- que tienen un mayor aprovechamiento industrial. La zona interna -Redes y Arnela- es la más productiva mientras que la de Miranda lo es para la obtención de semilla del colector. "Estos datos pueden conllevar cambios en la gestión de la explotación actual al promoverse la producción comercial en las áreas de redes y Arnela, donde en estos momentos sólo existen concesiones experimentales, e intensificarse la colocación de colectores en la zona de Miranda", explica la investigadora principal del proyecto y científica del CSIC, María José Fernández Reiriz.
El asentamiento del mejillón en la ría coruñesa se concentra entre finales de primavera y principios del verano y los mayores contenidos en carne respecto al peso de la concha se obtienen en tallas superiores a los 60 milímetros.
El estudio también aborda el fenómeno de las mareas rojas y advierte de que en el futuro la ría de Ares contará con más días de cierre por presencia de toxinas. La causa es la menor intensidad de los vientos costeros y el incremento de los tiempos de estancia de estas mareas en las Rías Baixas.
En lo que a la producción se refiere, los profesionales del CSIC, consideran que no es aconsejable aumentar la carga de mejillón por batea porque no mejoraría los resultados. "Cualquier incremento en la producción de mejillón debería considerarse a una mayor escala espacial", concluye María José Fernández.
El Grupo Proinsa centra su actividad en A Coruña, en la producción de mejillón en 100 bateas ubicadas en la ría de Ares-Betanzos y su comercialización. Los resultados del estudio le permitirán mejorar la gestión del cultivo de este molusco.