MANUEL MÉNDEZ | A CORUÑA
El nuevo método analítico de las biotoxinas marinas va a ser aplicado en breve a pesar de no estar validado científicamente y no ofrecer mayores garantías de salubridad que el sistema utilizado hasta ahora. La decisión contradice a la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, que hace unos días, ante el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, negó que se fuera a utilizar el nuevo método.
El sistema que pretende implantar la CE se considera más restrictivo que el biológico empleado actualmente pero va a seguir adelante. Los bateeiros se enteraron ayer de que "ya no hay marcha atrás" y el nuevo sistema va a ser aplicado de forma inminente.
Inicialmente no se van a reducir los niveles de detección de las biotoxinas pero, según el sector mejillonero, nada indica que no se rebajen a medio o largo plazo.
Así lo sugirió ayer Paolo Caricato, de la Dirección General de Sanidad y de Protección del Consumidor (DG SANCO) de la CE, que mantuvo reuniones con los productores tanto en la sede de Mexillón de Galicia (Vilagarcía) como en Vigo, acompañado por representantes del Laboratorio Comunitario de Referencia.
A pesar del oscurantismo que rodeó los encuentros y las dificultades para obtener información de estos, ha trascendido que "ya no hay nada que hacer y el sistema químico y el biológico van a convivir durante unos años, pero prevalecerán siempre los criterios del nuevo sistema a pesar de que no esté validado", explicaron varios asistentes.
Los representantes del Consello Regulador do Mexillón de Galicia, sin embargo, creen que el bioensayo en ratón que se usa actualmente "es tercermundista" y apostillan que el método químico planteado es una puerta abierta a la modernización.
El presidente de la Asociación de Mexilloeiros Virxe do Rosario, Javier Blanco, se mostró muy molesto con la medida que pretende implantar Bruselas e indicó que "según lo manifestado por Paolo Caricato, puede pasar un tiempo antes de que se rebajen los niveles de control, pero de lo que no hay duda es de que el método de análisis va a cambiar y se va a aplicar ese que tanto daño causará al sector". "La conclusión a la que llegamos en Virxe do Rosario es que nos siguen engañando, y con el tiempo se comprobará la importante reducción de niveles en los controles y los graves daños que van a causar, de ahí que resulte sorprendente que una parte de nuestro propio sector avale esta imposición de la CE", concluyó Javier Blanco.