P. P. | VIGO
Los ocho barcos que integran la flota bacaladera española, en su mayoría gallegos, podrán capturar este año cerca de 12.000 toneladas de bacalao en aguas nórdicas, unas 2.000 más que en 2009, según los cálculos del Ministerio de Medio Ambiente Rural y Marino (Marm) tras sumar la cuota en Svalbard y la asignada en aguas exclusivas de Noruega.
Son las cifras que resultan del acuerdo alcanzado el pasado martes entre la UE con Noruega para el reparto de cuotas pesqueras en aguas comunes y que se logró tras unas difíciles negociaciones que mantenían en vilo a las cinco armadoras de la flota bacaladera afectada, por la imposibilidad de ultimar la planificación de su campaña sin conocer el cupo a repartir en aguas noruegas, ya que el de Svalbard, que se incrementa en un 16%, no dependía de tal negociación.
Según el Marm, la cuota en Svalbard superará este año a las 10.000 toneladas, a las que se suman las 2.686 asignadas a España dentro de la zona económica exclusiva de Noruega, lo que representa una ligera subida (80 toneladas) respecto a 2009.
Satisfacción
La flota española recibió ayer con "alivio" y como "una buena noticia" el acuerdo de la UE con Noruega, del que dependía la cuota en aguas exclusivas de Noruega, precisamente la que se agota al inicio de la campaña, en primavera, para en verano acudir al caladero ártico de Svalbard.
"Había un riesgo real de no alcanzar acuerdo antes de marzo y eso hubiese sido muy malo para nosotros", señaló a este diario Iván López, gerente de la armadora viguesa Pesquera Áncora, que dispone del 24% de la cuota española. El mismo porcentaje posee la también viguesa Valiela, mientras que las vascas Pesquera Rodríguez, Velaspex y Laureak Bat cuentan con el el 27%, 14% y 8%, del cupo, respectivamente.
López indicó también que el incremento de cuota aprobado, "sin ser para echar cohetes, prueba la buena salud del caladero, porque los TACs los determinan los científicos y en ese sentido estamos en el caladero quizás mejor conservado del mundo".
Al margen de las cuotas ya asignadas, no se descarta que en próximos meses la flota española pueda incrementar algo más su cupo por mecanismos de compensación con otros países.
Además, este año por primera vez desde hace más de una década, la flota cuenta con unas 750 toneledas de bacalao en el caladero atlántico de Nafo.
Al margen del bacalao, ambas partes han decidido también una reducción del 5% de las capturas de caballa, el recurso que más ha dificultado un acuerdo entre Bruselas y Oslo. El TAC de caballa será de 60.446 toneladas, de las que 21.392 corresponderán a la UE y 39.054 a Noruega. Asimismo, la UE y Noruega pactaron un plan de gestión de la caballa, de diez años, con el que se intenta frenar los excesos de capturas, no sólo por parte de sus respectivas flotas sino también por la de Islandia.
Otras especies afectadas por el pacto pesquero entre la UE y Noruega son el eglefino, la platija, el merlán y el arenque.
El acuerdo UE-Noruega pone fin a largas negociaciones, que incluso llegaron a suspenderse en diciembre y permitirá a la flota restablecer en febrero su actividad en esos caladeros.