REDACCIÓN | A CORUÑA
La Asociación de Armadores de Artes Menores de Galicia (Asoar-Armega) reiteró ayer sus quejas por las actitud de ciertos barcos arrastreros que, al realizar maniobras de pesca no permitidas para este tipo de buques, provocan la pérdida de artes de pesca, además de molestias, "importantes pérdidas económicas".
En su queja, la asociación refiere, como reflejo de la situación que denuncian, lo ocurrido hace unos días en la ría de Muros-Noia, donde una embarcación de artes menores tenía calados miños "pèrfectamente identificados y balizados" y, al intentar levantarlos, su propuietario se percató de que el aparejo no estaba ni en la zona donde lo había calado ni en las proximidades, al igual que las boyas, y ello tras descartar que hubiesen sido desplazados por las corrientes. De ello, deducen que este material "fue arrancado de su balizamiento por un arrastrero que, realizando una maniobra de pesca no permitida para este tipo de buques en esa zona, a 40 brazas de profundidad, arrastró en la virada los miños" de la pequeña embarcación.
Para Asoar-Armega "este suceso no se trata de un caso aislado, sino que suele ser una práctica habitual".