AGENCIAS / A. LUACES | AROUSA / A CORUÑA
El capitán del atunero congelador vasco Bermeotarrak 4, que el domingo atracó en el puerto de Vilagarcía de Arousa tras 20 días fondeado en las proximidades de A Pobra (A Coruña), Juan García, explicó ayer que espera poder descargar la carga que llevan a bordo para cobrar algo y poder enviar a los tripulantes africanos a casa.
El capitán del atunero, con 25 tripulantes a bordo, indicó que la situación en el buque es "normal" porque ya cuentan con agua y comida y "todo funciona correctamente". "La prioridad es descargar y mandar a los africanos a casa", insistió.
La Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF) se está encargando de negociar la venta de la mercancía, unas 300 toneladas de atún. Una vez que descarguen, el capitán comentó que hay que esperar a ver "qué quieren hacer las autoridades con el barco", en relación a si lo enviarán a otro puerto.
Reclamación de la tripulación
Mohamed Arrachedi, representante del sindicato ELA en la ITF, que se encarga de las negociaciones con la empresa, explicó que los tripulantes piden unos 197.000 euros como pago de los atrasos que les adeuda la empresa y calificó de "irrisoria" la cantidad que ofrece la compañía, que es inferior a la mitad de la demandada.
La Consellería do Mar destacó ayer que una acción coordinada entre Portos de Galicia y la Autoridad Portuaria de Vilagarcía permitió el atraque del buque. Este acuerdo, según la Xunta, "demuestra la capacidad que tiene un sistema portuario gallego único", debido a la cooperación, interacción y responsabilidad de ambos organismos.
Por ello, según Portos de Galicia, la entidad estará "vigilante ante posibles casos semejantes a este para evitar que situaciones como la del buque Sunny Jane, recientemente solucionada por el ente público y que llevaba varios años atracado en el puerto de Ribeira, se vuelvan a producir".