MANUEL BARRAL | A CORUÑA
La Cofradía de Pescadores de Sada sigue en dificultades económicas y su situación apenas ha variado desde que en enero del año pasado la entonces Consellería de Pesca realizase una intervención administrativa del pósito para frenar las pérdidas y deudas que estaba acumulando. El control de las cuentas estaba previsto para seis meses pero el cambio de Gobierno en la Xunta provocó que se prorrogase otro semestre. Ahora, la Consellería do Mar ha presentado un plan de viabilidad de la cofradía en el que se incluyen recortes de personal.
El pósito sadense, al margen del patrón mayor, Andrés García Boutureira, cuenta con cuatro trabajadores: el secretario -que lleva los temas administrativos de la entidad-, dos lonjeros y un operario de la fábrica de hielo. La propuesta para sanear las cuentas, según Boutureira, obliga a "prescindir de dos empleados de forma inmediata". A esta medida se sumarán otras que, según el patrón mayor, permitirán la viabilidad de la cofradía.
"La situación es difícil. Está claro que nadie quiere despedir a nadie. Somos todos vecinos, conocidos, pero las cuentas no dan", sentencia el representante de los pescadores de Sada, que asegura que las deudas que acarrea el pósito son asumibles. "Esperamos que en cinco años las cuentas estén al día", aclara Boutureira.
Descenso de capturas
Los problemas de la cofradía sadense comenzaron cuando las especies objetivo de la flota de la localidad y de los compradores de la lonja, la sardina y el jurel, comenzaron a escasear. En 2005 se comercializaron más de 4.000 toneladas de pescado y marisco en el centro de primera venta de Sada y 3.800 correspondían a capturas de estas dos especies. Mientras, el año pasado se subastaron 1.356 toneladas, 1.028 de sardina y sólo 151 de jurel, con lo que los ingresos de la lonja y de la cofradía han descendido considerablemente.
Lejos quedan ya las más de 5.100 toneladas de pescado comercializadas en la lonja sadense durante el año 1997, el ejercicio con mejores resultados de los últimos años en este centro de subastas, según los datos de la Plataforma Tecnolóxica da Pesca de la Consellería do Mar.
El patrón mayor de Sada entiende que parte de los problemas del pósito se deben a la "falta de competitividad" de la lonja local, que ha perdido desembarcos de pescado en beneficio de otros puertos como el de A Coruña. El hecho de centrarse de forma mayoritaria en dos especies también ha creado dificultades a la entidad.
Mientras, la flota pesquera de la localidad se mantiene estable en los últimos años, con buques de cerco y artes menores. "Desde 2004 prácticamente no ha habido variaciones en el censo: tenemos siete buques de cerco y otros doce que se dedican a artes varias, pero las capturas han caído mucho", aclara Andrés García Boutureira.