P. PIÑEIRO | VIGO
Un total de 75 países han logrado ya acreditación para exportar sus productos pesqueros a la UE por cumplir los requisitos en vigor desde el 1 de enero para garantizar que las capturas han sido realizadas de forma controlada, declarada y legal. Es el caso de países como Panamá bajo cuyo pabellón de conveniencia operaron buen número de buques dedicados a la pesca ilegal, y que tras su adaptación a la normativa comunitaria se ha desprendido de un 60% de su flota pesquera para poder realizar exportaciones al mercado comunitario. Mientras, otros 18 países han sido rechazados por la UE y con otros 18 hay abiertas negociaciones, como, por ejemplo, Rusia, lo que motiva la actual paralización de sus exportaciones de productos pesqueros -fundamentalmente de bacalao- a la UE, aunque el acuerdo parece próximo.
Son algunos de los datos ofrecidos ayer por el responsable de Politíca Pesquera de la UE, el gallego César Debén, que participó en Vigo en el seminario sobre la aplicación de la nueva normativa de la UE sobre pesca ilegal que organizó Conxemar. Debén señaló que en la sesión, a puerta cerrada y vetada a los periodistas, los armadores trasmitieron que la entrada en vigor del reglamento de control de la pesca ilegal provocó ya "pequeños síntomas" de aumento de los precios del pescado.
Debén señaló también que los resultados del primer mes de aplicación de la normativa son "satisfactorios" y que se espera que en unos seis meses seanmás visibles los logros de la apuesta de la UE por cerrar sus mercados a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (IUU, por sus siglas en inglés), cuyas exportaciones a la UE alcanzaron el pasado año los 1.000 millones de euros y que representa el 19% en todo el mundo.
Por su parte, el secretario general del Mar, Juan Carlos Martín Fragueiro, señaló la "satisfacción" del sector por la implantación de los nuevos mecanismos de control de las importaciones pesqueras, recordó que España fue pionera en esta lucha y avanzó que nuestro país insistirá ante la CE para una aplicación uniforme en todos los países comunitarios, de forma que se erradique la entrada en los mercados de productos procedentes de la pesca ilegal. Fragueiro también aseguró que para poder afrontar la aplicación de esta normativa, España ha creado una unidad específica de control que hasta la fecha tramita unas 200 solicitudes de importación, al tiempo que manifestó la voluntad de reforzar la dotación de medios para este cometido.
Al seminario de Conxemar también acudió, para inaugurarlo, la conselleira do Mar, Rosa Quintana, quien defendió la prohición de acceso a los mercados comunitarios de pesca ilegal.
Por lo que respecta a sus competencias en la lucha contra otra forma de pesca ilegal, como el furtivismo, recordó Quintana el refuerzo de los medios y las actividades de vigilancia puestas en marcha por el nuevo gobierno autonómico después de cuatro años -los del bipartito, de "cierto abandono"- y llamó a la responsabilidad de la ciudadanía para no consumir productos pesqueros o marisqueros de procedencia furtiva.