A. LUACES | A CORUÑA
Los tripulantes del buque Mercedes del Mar, entre los que figuran varios gallegos, han finalizado el conflicto que mantenían con el grupo Contenemar/Iscomar al ser vendida la embarcación en el puerto de Valencia, donde estuvo en los últimos tres meses, para que los trabajadores puedan cobrar.
Los marineros llevaban ocho meses sin percibir sus salarios y con la venta -gracias a que los juzgados levantaron el embargo del barco para permitir la operación- cobrarán el dinero que les adeuda la compañía y la indemnización pactada.
La embarcación ha sido adquirida por armadores griegos que pretenden utilizarlo para hacer la travesía entre Grecia e Italia, aunque con otro nombre y bandera.