REDACCIÓN | A CORUÑA
La ministra de Medio Marino, Elena Espinosa, aseguró ayer que el sector pesquero español ha superado ya la época en la que era criticado por conflictos relacionados con la pesca ilegal y se ha convertido en el "abanderado" de la lucha contra las capturas irregulares. En este sentido, destacó la puesta en marcha de distintos planes de gestión para la sostenibilidad de los recursos pesqueros.
La responsable del departamento que gestiona la pesca en España asistió ayer en A Coruña a un debate organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y la Fundación Bancaja. A su llegada a la ciudad fue recibida por el alcalde, Javier Losada.
Espinosa destacó que los tiempos en que los buques españoles eran asociados por otros países a la pesca pirata "han pasado a la historia" y destacó iniciativas para la protección de los caladeros como el actual plan de gestión de la merluza, especie "que estaba prácticamente esquilmada", y gracias al que el recurso se ha incrementado "en más de un 40%".
De esta forma, la ministra de Medio Marino dio la razón a los armadores gallegos, que han reclamado en los últimos meses que se retiren las restricciones en esta pesquería -la principal para la flota de la comunidad- al considerar que las reservas de esta especie están recuperadas y que se podría aumentar el esfuerzo pesquero.
Los empresarios de la pesca también denunciaron que la merluza crece con mayor rapidez que la estimada por los científicos y que los stocks se recuperan antes de lo previsto. Los últimos estudios realizados por los expertos sobre esta especie determinan que los ejemplares crecen el doble de rápido de lo que se pensaba, con lo que alcanzan mucho antes la madurez.
Durante la conferencia Estrategia Ambiental ante la presidencia española del Consejo de la Unión Europea, la ministra destacó la importancia que tiene el primer semestre de 2010 con España en la presidencia de turno de la UE.
Precisamente, este año entró en vigor la nueva normativa de lucha contra la pesca ilegal que pretende eliminar la entrada de capturas en territorio comunitario que no acrediten convenientemente que proceden de una pesca controlada, declarada y legal.
Actualmente, 75 países han logrado ya la acreditación para exportar sus productos pesqueros a la UE por cumplir la nueva legislación pero otros 18 han sido rechazados por la UE. Con otros 18 están abiertas las negociaciones, como en el caso de Rusia -por lo que están paralizadas las exportaciones de sus productos pesqueros, fundamentalmente bacalao-, aunque el acuerdo parece próximo.
Precisamente, el viernes el secretario general del Mar, Juan Carlos Martín Fragueiro, aseguró que España insistirá durante la presidencia europea para que la normativa se aplique de forma uniforme en todos los países comunitarios para erradicar definitivamente la entrada en los mercados de productos procedentes de la pesca ilegal.
Espinosa también recordó que durante este semestre la UE debatirá y evaluará los éxitos y fracasos de la actual Política Pesquera Común para orientar la futura propuesta de gestión de los caladeros, combinando explotación y conservación de los recursos pesqueros.
Los Veintisiete también abordarán la reforma de la Organización Común del Mercado de los productos de la pesca y la acuicultura y el establecimiento de nuevos planes plurianuales para determinados stocks pesqueros, amparados en el nuevo esquema de gestión de los caladeros, basado en el principio del rendimiento máximo sostenible.