MANUEL BARRAL | A CORUÑA
La flota de cerco del Cantábrico Noroeste iniciará la pesca de anchoa en aguas del Golfo de Vizcaya el próximo 1 de marzo después de que ayer los representantes de las federaciones de cofradías de Galicia, Asturias, Cantabria, Guipúzcoa y Vizcaya acordasen las condiciones para la captura de las 5.500 toneladas de esta especie que corresponden a España. La flota gallega había propuesto que se iniciase la pesca el 1 de abril pero finalmente decidieron adelantarla un mes.
El pacto alcanzado por las flotas de las cuatro comunidades del Cantábrico establece que en la anchoa más grande, de 38 granos -38 piezas por kilo-, cada pesquero podrá capturar un máximo de 1.000 kilos por tripulante a la semana, pero al día cada embarcación no podrá descargar más de 5.000 kilos. Para el grano de 38 a 50 -38 a 50 piezas por kilo, por lo que cada ejemplar es más pequeño- se fija un margen de del 10% sobre las 50 unidades, un tope máximo semanal de 5.000 kilos y límite diario de 2.000 kilos. El acuerdo incluye una excepción: que los barcos de cerco de más de 260 GTs y menos de 10 tripulantes podrán pescar 12.500 kilos por semana.
El convenio firmado por las flotas españolas interesadas en la captura de anchoa en el Golfo de Vizcaya será remitido ahora al director general de Recursos Pesqueros y Acuicultura, Alejandro Polanco, para que se publique la orden de gestión del caladero.
Galicia cuenta con 65 buques que pueden participar en esta campaña y cada embarcación cuenta con once marineros a bordo, con lo que el máximo de capturas permitido a la flota gallega queda establecido tras el acuerdo en 11.000 kilos a la semana.
La pesca terminará el 30 de junio, precisamente la fecha en la que los pescadores españoles esperan que la UE apruebe el nuevo plan de gestión de la anchoa, con el que se establecerán las cuotas de pesca automáticamente en base a los datos aportados por los informes científicos. De las posibilidades de captura que se fijen en cada periodo a España le corresponderán el 80% menos 100 toneladas que cede al 20% acordado con Francia.
Gestión sostenible
"Llevamos cuatro años sin pescar y hubo gente que se dedicó a importar grandes cantidades de anchoa de otros países y venderlas como si fuesen del Cantábrico. Tenemos que recuperar el mercado, con una especie de una calidad excepcional, y demostrar que la pesca es sostenible en comparación con los productos que entran sin control", explicó el secretario general de la Federación Galega de Confrarías de Pescadores, Xoán Manuel López. "Tenemos que gestionarla con responsabilidad porque es una pesquería fundamental para los barcos más grandes del cerco y permite reducir la presión sobre los recursos del litoral gallego", añadió.
El acuerdo entre las flotas del Cantábrico también establece que sólo se podrán transbordar capturas de un barco a otro-ambos incluidos en la campaña de la anchoa- en alta mar o si están en el mismo puerto de venta, al tiempo que se fija un sistema de control de la flota.