M. B. / A. LUACES | A CORUÑA
Los armadores gallegos de arrastre de litoral del Cantábrico noroeste reclamaron ayer a la ministra de Medio Marino, Elena Espinosa, que adopte medidas urgentes que permitan reanudar la pesca de caballa para mantener la actividad de la flota hasta la segunda quincena de abril. Los representantes de la asociación coruñesa PescaGalicia (OPP 31) y de la organización de productores OPP 7 de Lugo enviaron a la responsable de pesca del Gobierno central una carta en la que proponen iniciativas como la disposición de cuota con cargo al próximo año, la consecución de intercambios de posibilidades de captura con otros países o cualquier otra alternativa que permita continuar la actividad.
La flota asegura que, si no se adoptan medidas, el cierre de la pesquería, desde hoy, va a afectar a más de 200 buques gallegos con, en el caso de la flota de arrastre del Cantábrico noroeste, unas pérdidas superiores a los 200.000 euros por buque al no poder completar la campaña de tres meses de faena.
Las dos asociaciones de productores también consideran que debería fijarse una parada temporal voluntaria entre el 16 de marzo y el 16 de abril, por lo que solicitan una reunión urgente con Elena Espinosa para tratar el asunto y establecer medidas que eviten los perjuicios derivados del agotamiento de los cupos de captura.
Los armadores explican al Ejecutivo que el cierre de la pesquería también va a suponer problemas biológicos "por la obligación de tirar la caballa que inevitablemente va a ser capturada" y la sobresaturación de la especie en los caladeros, que afectará a peces más pequeños "que serán devorados por los bancos de caballa, lo que supondrá una pérdida importante de posibilidades de pesca de otras especies".
Los armadores aseguran que España debe negociar una cuota superior de caballa "para evitar que mientras los pescadores gallegos no pueden traer esta especie a puerto, empresas de Noruega o armadores portugueses suministren este producto a Galicia con la consiguiente pérdida de mercado para nuestros productores".
Algunos empresarios coruñeses del sector pesquero, a título individual, denuncian que la situación actual de cierre de la pesquería se debe a que en la negociación de las posibilidades de captura el Gobierno pretendió beneficiar sólo a dos bacaladeros vigueses en perjuicio de alrededor de un millar de embarcaciones cerqueras y arrastreras del Cantábrico noroeste, que tendrán que suspender su actividad desde las 00.00 horas de hoy "justo cuando la pesquería está en su mejor momento".
Críticas a la negociación
"Han negociado la cuota de caballa con países que ceden una parte mínima de bacalao a costa de una importante partida de esta especie, para nosotros infinitamente más importante que el bacalao, que sólo beneficia a unos pocos. O no saben lo que hacen o existe una intención directa de perjudicar a la bajura", denuncia un armador coruñés. "No se puede entender de otra manera pues los pescadores vascos han hecho su campaña y, ahora cuando la caballa viene hacia las costas de Asturias y Galicia, nos dejan quince días de pesca y arruinan nuestras compañías", añade este profesional de la dársena de Oza.
Los empresarios advierten además de que en los últimos días la flota -concretamente buques con base en Ribeira- ha sido sancionada con multas de hasta 37.000 euros por llevar a bordo 3.000 kilos más del cupo establecido. "Y eso que saben que la caballa es un pez migratorio, que si no lo capturas hoy, difícilmente podrás hacerlo mañana. Por culpa de las medidas aplicadas por las administraciones a esta pesquería, los barcos están arrojando al mar más de 10.000 kilos diarios de caballa porque exceden la cuota", aseguran los armadores coruñeses, que alertan de que en los próximos meses seguirán capturando grandes cantidades de esta especie y tendrán que devolverlas al mar.