AGENCIAS | BRUSELAS
Bruselas ha decidido empezar desde cero con el plan para cambiar la gestión de la anchoa del golfo de Vizcaya y presentar otra propuesta, lo que podría demorar su entrada en vigor por lo menos hasta la campaña que viene, según informaron ayer fuentes parlamentarias.
Los servicios de la comisaria europea de Pesca, María Damanaki, comunicaron al Parlamento Europeo (PE) que el Ejecutivo comunitario va a preparar una nueva propuesta para un plan sobre la anchoa con el argumento de que debe adaptar el texto legal al Tratado de Lisboa de la UE.
De esta forma, la comisión iniciará los trámites propios de toda propuesta comunitaria: presentación, examen por el Parlamento Europeo y por el Consejo de ministros de la Unión Europea, un proceso que se prolongará unos meses.
La decisión de la CE modifica el calendario previsto, pues la idea era que el plan de gestión fuera aprobado en el actual semestre, durante la presidencia española de turno de la UE. El proyecto que estaba sobre la mesa consiste en cambiar la forma de fijar la cuota de anchoa, de manera que en lugar de ser objeto de negociación política sea establecido según una fórmula matemática; también modifica el calendario, pues las capturas se decidirían en junio.
Hasta el anuncio de la CE, la propuesta había contado ya con el voto de la comisión de Pesca de la Eurocámara e iba a ser examinada por el pleno el próximo mes de mayo.
La eurodiputada Izascun Bilbao (PNV) es la encargada de redactar el informe del PE sobre el plan de la anchoa.
La Comisión pretende ahora presentar la nueva propuesta también en mayo, con lo que los trámites "tardarán unos meses más" y no está claro que el nuevo plan esté listo para la presente campaña, según fuentes del PNV. Los representantes europeos han esgrimido que el Tratado establece cuestiones relacionadas con las competencias de las instituciones de la UE.
El Tratado de Lisboa introdujo el poder de decisión del PE en pesca, pero en la determinación de los Totales Admisibles de Capturas (TAC) corresponderá exclusivamente al Consejo de Ministros de la UE.
Bilbao ha mostrado su "malestar" por los procedimientos comunitarios porque por un lado, retrasa la entrada en vigor del plan, pone en peligro los acuerdos con el sector y por otro "vuelve a poner encima de la mesa una forma de hacer nada transparente y poco respetuosa con la ciudadanía europea y sus representantes parlamentarios".
De la misma forma entre los eurodiputados existe el temor de que "corran la misma suerte" planes para otros recursos que se han tramitado en estos meses por el Parlamento Europeo, como el de la merluza (especie de más valor comercial para la flota española).