A. G. | RIBEIRA
El mar arrojó ayer a la playa de A Corna de Ribeira el cadáver en avanzado estado de descomposición y totalmente irreconocible de un marinero que, al cierre de esta edición, todavía estaba sin identificar. De todas formas, todo apunta a que podría tratarse de uno de los dos marineros portugueses que permanecen desaparecidos desde que se hundió en la desembocadura del río Miño la embarcación Vímar.
Un vecino de la zona descubrió el cadáver flotando sobre las 19.40 horas, movilizando de inmediato a efectivos de Protección Civil del municipio y a Salvamento Marítimo, que cuando llegaron a la zona descubrieron el cuerpo de una persona vestida con ropa de aguas, aunque totalmente desfigurado.
A última hora de la tarde de ayer, los efectivos de Protección Civil de Ribeira y de Salvamento Marítimo trataban de contactar con Portugal para saber si podía tratarse de alguno de los marineros del Vímar.
Opción más probable
Y es que esta, sin descartar otras, es la opción más probable por varios motivos. El primero de ellos son las corrientes, que circulan de sur a norte y podrían haber arrastrado el cuerpo hasta la playa de Ribeira. También coincide el tiempo de permanencia del cuerpo en el agua, ya que los servicios de emergencias calculan que el cadáver llevaba entre 15 y 20 días en el mar. También les induce a pensar en este suceso el hecho de que no exista constancia de otros accidentes con desaparecidos en las proximidades de las costas gallegas en el último mes.
El Vímar se fue a pique en la madrugada del pasado día 3, después de que cinco olas acabasen rompiendo sobre el puente del barco a la altura de la "barra" de la desembocadura del río Miño. Como consecuencia de aquel hundimiento permanecen todavía desaparecidos los ciudadanos portugueses Alfredo Alonso dos Santos, de 48 años, y Fernando Rui Pereira Vasconcellos, de 45. El operativo de búsqueda que se montó para localizar sus cuerpos fue incapaz de encontrarlos, pese a que se llegó a reflotar la embarcación por si habían quedado atrapados en ella.