F. L. JIMÉNEZ / M. BARRAL A CORUÑA
El Ministerio de Medio Marino ha notificado a la flota española que durante los primeros cuatro meses del año ya consumió un 53% del Total Admisible de Capturas (TAC) de merluza asignado para los buques de la zona Cantábrico Noroeste, y un 63% en el caso de la pescadilla que capturan los arrastreros. La Administración central pretende advertir con este aviso de que de mantenerse el mismo nivel de consumo de la cuota, el cupo anual de merluza se agotaría en agosto.
Esta situación, apuntan desde el sector, sería "catastrófica" porque la merluza proporciona buena parte de los ingresos que obtienen flotas como la de arrastre y la de volanta. Incluso los buques que faenan en la modalidad del pincho podrían verse afectados por el agotamiento prematuro de las posibilidades de pesca de este año.
Además, la merluza se convertiría en la segunda especie de interés para la flota del Cantábrico que no se podría pescar, después de que a mediados de marzo se agotase el cupo de caballa y los pesqueros tuviesen que dejar de pescarla.
La notificación ministerial ha sorprendido a algunos armadores porque nunca antes el Gobierno había informado del grado de agotamiento del TAC con tanta antelación y porque tampoco creían que en sólo cuatro meses se pudiese consumir más de la mitad del cupo anual. "Es la primera vez que nos llega una notificación de este tipo. Hasta ahora había sido habitual que el Ministerio controlase el gasto correcto de los días hábiles de pesca, pero lo de meterse con los kilos capturados es la primera vez que ocurre", explican desde el sector.
La UE, previa negociación con los ministros de los países que tienen fachada al Arco Atlántico, es la que fija el TAC de la merluza sur. En el caso de los barcos que faenan en los caladeros comunitarios (palangre de altura), el reparto de la cuota es individual: cada armador gestiona su cupo y si lo agota suele solicitar una ampliación, previo pago, a la asociación que gestiona los intereses del colectivo. Pero en el caso de la flota de bajura el sistema es distinto: el TAC es global (para todo el Cantábrico Noroeste), lo que provoca casos como el de la caballa, de que se acaben las posibilidades de captura porque es más difícil controlar la cantidad del cupo que se consume.
Los armadores gallegos consideran que el problema está en el reparto de cuotas realizado en el Consejo de Ministros de Pesca de diciembre porque no está adaptado a la realidad, por lo que la solución está en negociar mejor las posibilidades de pesca. "La Política Pesquera Común (PPC) es un despropósito. Hay que hacer un giro de 360 grados porque estamos cerrando pesquerías como la de la caballa, y posiblemente la de la merluza, cuando vemos que hay grandes cantidades", sentencia el presidente de la asociación coruñesa de armadores PescaGalicia, Torcuato Teixeira.
El portavoz de los empresarios de A Coruña señala que la abundancia de merluza es lo que provoca que la flota, "que es la misma que hace unos años", capture mucho más pescado. Por ello, no entiende que no se aumenten las posibilidades de pesca. "Los tecnócratas de Bruselas no saben cómo se deben regular los caladeros. Cualquiera que viniese de fuera lo haría mejor que ellos", concluye Teixeira.
El Diario Electrónico de A Bordo (DEA), la herramienta impuesta por Bruselas a los barcos de más de 24 metros de eslora para controlar mejor las capturas que realizan en aguas comunitarias, trae de cabeza a muchos armadores, que esquivan como pueden el momento de encender esos dispositivos.
La normativa europea establece como fecha de puesta en funcionamiento de estos equipos el 1 de enero de 2010 pero el plazo no se ha cumplido. La UE concedió una moratoria de tres meses pero obligó, sin embargo, a que al menos los aparatos quedasen instalados en los barcos.
En marzo se produjo otro aplazamiento del encendido de los dispositivos como consecuencia de problemas técnicos en la central de datos, ubicada en Madrid, que debe recibir diariamente las comunicaciones de los barcos dando cuenta de su posición y de las capturas realizadas.
Ante esta situación, la nueva fecha fijada para el estreno de estos equipos es el próximo 1 de julio, aunque muchos armadores dan por sentado que habrá nuevos aplazamientos "al menos hasta el 1 de enero de 2011". El principal argumento que dan es que la mayoría de los buques franceses aún no han instalado siquiera los diarios electrónicos a bordo y la flota española no está por la labor de convertirse "en el conejillo de Indias" del nuevo procedimiento de control pesquero.
El funcionamiento de los diarios electrónicos es similar al de los tacógrafos de los camiones, dando cuenta de la actividad real de cada buque. De esta forma, los inspectores tienen más fácil detectar los fraudes en materia de capturas y las vulneraciones de la normativa pesquera comunitaria. Los armadores, sin embargo, aseguran que es un aparato "complicado de entender y de usar".