M. B. | A CORUÑA
La posibilidad de incrementar las importaciones de lomos de atún sin aranceles a la Unión Europea enfrenta a la patronal pesquera Cepesca y a las empresas conserveras asociadas a Anfaco. El secretario general de la organización profesional de la industria transformadora, Juan Manuel Vieites, pedirá hoy al secretario general de Pesca, Carlos Domínguez, que se incremente la cuota europea de importación de atún sin aranceles hasta las 30.000 toneladas en el periodo 2013-2015, frente a las 15.000 autorizadas en la actualidad. El objetivo de esta medida, según la patronal conservera, es lograr materia prima para poder competir con terceros países.
"Acuerdos como el alcanzado por la UE y Papúa Nueva Guinea desplazaron el comercio a allí, al implantarse en el país empresas competidoras nuestras, de Tailandia, Filipinas, Taiwán y China. Ahora la flota de capital español también vende materia prima a productores de países como Tailandia y las descargas de atún en España han caído considerablemente. Necesitamos más producto", explicó Vieites.
Mientras, los armadores integrados en Cepesca aseguran que el objetivo del sector conservero es "tirar los precios de la materia prima" recurriendo a la procedente de flotas "poco responsables". Los representantes de la patronal pesquera -el secretario general Javier Garat también se reunió la semana pasada con Carlos Domínguez- se desmarcan de la petición de los conserveros y denuncian que el aumento de las importaciones de lomos de atún conlleva la pérdida de puestos de trabajo. "La labor que más personas emplea es la limpieza del pescado entero y la importación de atún entero congelado está libre de arancel en la UE desde los años 70", matizó Cepesca.
Los responsables de Anfaco, sin embargo, contraatacan asegurando que el sector necesita más importaciones para mantener la actividad y el empleo y que de la industria transformadora dependen muchos más trabajadores que de la flota atunera. "Los barcos ocupan a unas 300 personas y el sector conservero genera solo en Galicia 12.000 empleos, con el 70% de la mano de obra dedicada al atún. A los grandes atuneros no les gusta esta medida porque viven bien, con beneficios cercanos a los 1,5 millones por barco, por encima de muchas empresas conserveras", denunció Vieites. "Los atuneros de capital español están vendiendo el atún a otros países pero parece que quieren ser los únicos abastecedores. Hay que recordar que los monopolios ya no existen", sentenció el portavoz de la industria conservera.
Abastecimiento
La flota, por su parte, insiste en que el mercado comunitario tiene suficiente oferta de lomos y atunes enteros congelados para abastecer al sector transformador comunitario a los precios que marca el mercado internacional. "No estamos ante un problema de abastecimiento, sino de precio", concluyó Cepesca, que considera que la medida solicitada por Anfaco derivará en la liberación de las importaciones de latas de atún, "lo que supondría la ruina tanto de la flota atunera española y comunitaria como de la industria conservera que, con una visión muy cortoplacista, solo busca proveerse de materia prima a muy bajo precio".
Para zanjar las dudas sobre el asunto, Vieites aseguró que el descenso de las entradas de atún en España "puede constatarse con las estadísticas oficiales" y señaló que la flota se opuso desde el año 2000 a cualquier incremento de las importaciones de atún "para mantener sus privilegios".