'Échame a mí la culpa de lo que pasa'

22.10.2015 | 00:43
'Échame a mí la culpa de lo que pasa'

Cúbrete tú la espalda con mi dolor. Y allá, en el otro mundo, después de infierno encuentres gloria, dice la letra de la conocida canción de José Ángel Espinoza, Ferrusquilla, compositor, cantante y actor mexicano que, en la primera mitad del siglo pasado, sin pensar -ni mucho menos- en los pescadores de bajura gallegos, concibió esta obra como una muestra de dolor ante un amor perdido y que, casi cien años después, parece convertirse en el himno que los arrastreros, cerqueros, volanteros, pincheros, etcétera, de este país perdido en los mares sin pesca, entonan antes de emprender acciones de protesta contra un Gobierno que los deja al garete. La última muestra de ello es lo acontecido con la pesquería del jurel en la zona IXa -desde Fisterra hasta el golfo de Cádiz- para los barcos de cerco asociados a Acerga (Asociación de Armadores de Cerco de Galicia), que se quedan sin poder pescar hasta el próximo 2016.

Así se cubre la espalda la Secretaría General de Pesca: con el dolor de los demás, desde el pasado viernes. Y lo hace a sabiendas de que no supo o no quiso parar una pesquería que se sabía perfectamente había superado un 17% la cuota asignada a una flota que realiza una gestión conjunta de la misma.

Naturalmente, la inhibición de la Dirección General de Pesca significa problemas para ese segmento de flota en lo que resta de este año y, a la vez, la reducción de sus posibilidades de pesca de jurel el año próximo. Y conociendo que esto iba a ser así, a nadie, al parecer, se le ocurrió dar la orden de paralización de la pesquería que se dio el pasado miércoles.

¿A quién reclaman ahora los afectados? ¿Tal vez a José Ángel Espinosa, Ferrusquilla, que se lleva la culpa de los desamores desde que, hace casi 90 años, compuso la popular canción?

Si ésta es una muestra de buena gobernanza pesquera, venga Dios y la vea. Porque, allá, en el otro mundo, quienes han guardado silencio y ahora lo mantienen, tendrán infierno en lo que para ellos podría haber sido gloria.

Hace días que la flota cerquera gallega sabía que superaba la cuota de capturas de jurel. Siendo así, la Secretaría General de Pesca y la propia Consellería do Mar tenían que conocerlo asimismo. El por qué lo han callado o han permitido que se continuara pescando no tiene una explicación. Salvo que se pretenda de este modo, culpabilizar aún más a un sector que ya ni siquiera gana para sanciones y sustos para de este modo, indicar que el camino a seguir es el que "ellos", los responsables administrativos y los políticos marcan.

Ya veremos qué ocurre si, como se pretende, la flota de bajura española inicia sus movilizaciones en contra del estado actual de la Administración pesquera española. Las sirenas y las bocinas están a punto de sonar.

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