ANTARES PÉREZ | ARTEIXO
Dieron pie a anuncios políticos y llenaron los programas electorales y, ahora, corren el riesgo de pasar a formar parte del limbo de los irrealizables. La rehabilitación del casco antiguo de Meicende, conocido como zona de As Eiras, el traslado de las líneas de alta tensión de Sol y Mar o el proyecto estrella del Gobierno local, el bulevar de la avenida de Finisterre, son algunas de las obras que no han obtenido el necesario respaldo de la Xunta.
Algunas de las actuaciones acumulan ya varios años de retraso, entre ellas, la de trasladar las líneas que discurren sobre la urbanización Sol y Mar, en Oseiro. Su reivindicación ha sobrevivido intacta a tres gobiernos autonómicos y a dos municipales. Y los afectados sospechan que tampoco se verá satisfecha esta legislatura.
La necesidad de retomar el convenio entre la Xunta, el Concello, Red Eléctrica y Unión Fenosa es uno de los motivos argüidos por el Gobierno local para justificar una demora que ha agotado ya la paciencia de los vecinos, que el diálogo por las pancartas.
No es la única actuación de las promovidas y anunciadas por el Gobierno local que carecerá del imprescindible impulso autonómico. La rehabilitación de la zona de As Eiras, el considerado casco antiguo de Meicende, no dispone todavía de un proyecto, a pesar de que su elaboración fue respaldada ya dos años por el anterior presidente autonómico, Emilio Pérez Touriño, en su visita al municipio.
La creación del bulevar de la avenida Finisterre es otra de las actuaciones que no ha recibido el respaldo de la actual Xunta. Esta actuación, considerada el proyecto estrella del Gobierno local, haría necesaria una inversión superior a los 30 millones de euros y, en este ejercicio, el presupuesto autonómico no recoge ni siquiera una partida para la redacción del proyecto.
Y es que el esfuerzo inversor de la Xunta se centra este año en reforzar las principales vías de acceso al municipio. Entre otras obras, el documento contable recoge la nueva glorieta y ramal de Sabón -a lo que destina 203.00 euros-, una nueva autovía entre la tercera ronda y Arteixo -con 173.000-, el refuerzo de la AC -415 -700.000 euros-. El mayor esfuerzo inversor lo absorbe el polígono de Morás, al que destina 26 millones de euros.