MARCOS OTERO | PONTEDEUME
Las inundaciones en el colegio Couceiro Freijomil no cesarán cuando menos hasta que finalicen las obras en la fachada marítima y el puerto de Pontedeume, según declaró ayer el delegado provincial de la Xunta en A Coruña, Diego Calvo. Para evitar que las aulas del centro escolar se aneguen por tercera vez de aguas fecales, Calvo aseguró que se instalarán válvulas de cierre para impedir que en los días de lluvia intensa los váteres del colegio funcionen como desagüe.
El delegado provincial indicó que el martes, cuando se produjo la segunda de las inundaciones en el centro de enseñanza infantil Couceiro Freijomil, técnicos de la empresa constructora del edificio se desplazaron hasta el lugar para averiguar las causas por la que gran parte de las dependencias del edificio aparecieron cubiertas de agua, como ya sucediera hace aproximadamente quince días. El origen, según las palabras de Calvo, está en las obras de urbanización del puerto y una calle adyacente al colegio. En el instante en el que llueve y coincide con la marea alta, el alcantarillado se atasca y el agua se alivia por los lavabos del Couceiro Freijomil. El final de los trabajos debería incluir, según el delegado provincial, también el fin de las inundaciones.
Diego Calvo recordó que el centro de enseñanza se entregó hace apenas un par de meses, sin que durante el desarrollo de las obras se detectaran problemas como los que ahora condicionan el funcionamiento del colegio. De hecho, el martes la dirección se vio obligada a suspender las clases por los riesgos en la salud de los niños debido a las aguas fecales que inundaron aulas y pasillos.
El delegado de la Xunta añadió que a partir de ahora el Gobierno autonómico "supervisará mejor" los proyectos de obra nueva adjudicados.