NURIA RODRÍGUEZ | SADA
La Plataforma pola Defensa da Ría de Sada (Ares e Betanzos) considera la anulación de la urbanización Porto Infanta una "buena noticia" para la defensa del patrimonio natural y un paso más en la consecución de una ordenación urbanística racional, pero advierte de que aunque este asunto esté ya concluido, porque la sentencia del Tribunal Supremo es inapelable, continuará "vigilante" y atenta a todas las actuaciones que se propongan en el litoral sadense.
La entidad celebró esta semana el noveno aniversario de su presentación pública y compareció ayer ante los medios para valorar el fallo por judicial por el que el Tribunal Supremo desestima el recurso presentado por la promotora de Porto Infanta y confirma la anulación del plan parcial necesario para el desarrollo de la urbanización, en la que estaba previsto construir 469 viviendas y un puerto deportivo con 300 puntos de amarre.
Una de las portavoces de la plataforma, Maribel Valdivieso, recordó ayer que la entidad nació en el verano de 2000 después de que un grupo de personas ajenas a intereses políticos y próximas por motivos de residencia o sentimentales al lugar de Fontán y su entorno viesen en una revista náutica una recreación de Porto Infanta.
"Estuvimos años callados porque esperábamos la resolución definitiva de esta asunto y ha sido la más satisfactoria de todas. Apoyamos al Concello en su objetivo de habilitar una zona verde en este tramo de costa, pero seguiremos vigilantes", manifestó.
Otro de los representantes de la plataforma, Ignacio Salorio, destacó que el trabajo de la entidad fue "largo, pesado y con situaciones complicadas", pero que siempre se movió con el fin de atajar "todo lo que iba contra la racionalidad y el sentido común".
Porto Infanta suponía, en opinión de Salorio, "la veda del sano juicio", con "ataques medioambientales de imposible reparación", ya que incluía la construcción, en el entorno de Fontán y en primera línea de playa, de "cinco hospitales Juan Canalejo", entre otros elementos. Salorio también incidió en que la sentencia del Supremo "es la primera en España que se pronuncia en estos términos sobre un proyecto urbanístico en la costa" y recordó que el anterior alcalde sadense, Ramón Rodríguez Ares -que considera la sentencia una mala noticia para la localidad- llegó a preguntarse públicamente por qué Sada no podía ser Benidorm.
Nosotros no estamos en contra de la actividad urbanística, pero sí de la que se hace de forma desorbitada y sólo atiende a intereses económicos", destacó. Salorio acusó a Rodríguez Ares de tratar de "intoxicar" a la ciudadanía con "falsos becerros de oro" y a David Brandariz (ASU), de desdecirse al apoyar a Rodríguez Ares en la tramitación del plan parcial y afirmar ahora que la sentencia era "previsible".
La actriz Isabel Risco, también integrante de la plataforma, quiso advertir sobre la tendencia que hay a identificar la defensa del patrimonio y el paisaje "con ciertas ideologías", pero recordó que algunos de los países europeos que destacan por sus políticas de conservación del entorno tienen gobiernos conservadores. Añadió que Galicia aún conserva muchos de sus elementos patrimoniales gracias a la actuación de la Unión Europea y puso como ejemplos de un desarrollo urbanístico "más cívico" a Asturias y Euskadi. "El conservacionismo está directamente relacionado con la evolución", concluyó.