VIVIANA BURÓN | PONTEDEUME
Vecinos de la parroquia de Andrade abordaron al alcalde de Pontedeume, Gabriel Torrente, al finalizar el pleno en el que se aprobó, de forma inicial, el Plan General de Ordenación Municipal (PGOM), para expresar su malestar por el proyecto de recalificación de la empresa de artes gráficas Einsa que incluye el documento urbanístico y acordaron celebrar una reunión la próxima semana.
La indignación de los vecinos de Andrade era palpable y así se lo hicieron saber a los miembros del Gobierno local. Mientras que el regidor hizo hincapié de forma reiterada en que el nuevo proyecto presentado por la empresa es menos agresivo que los anteriores, los afectados negaron la mayor y reprocharon que el Ejecutivo municipal no se pusiera en contacto con ellos para intentar llegar a un acuerdo. "Sólo se reunieron con la familia Martínez (propietaria de Einsa)" critica María Díaz, una vecina que tiene dos casas y varios terrenos en la parroquia que se ven afectados por el proyecto de ampliación de la empresa de artes gráficas.
El concejal de Urbanismo, Eugenio Otero, aseguró que el proyecto actual no incluye el derribo de viviendas (como sí lo hacía el anterior), reduce su extensión a la mitad y afecta a cuatro vecinos, en contraposición con los 16 de antes. "Fue imposible llegar a un acuerdo y hubo que tomar decisiones. No se expropiarán terrenos; los vecinos pueden vender y si deciden quedarse con sus terrenos, la calificación cambiará de suelo rústico a industrial".
María Díaz explica que la ampliación de Einsa le afecta "igual o peor que antes" y baraja dos opciones: que el Gobierno local no conoce el proyecto en profundidad o que la intención del Ejecutivo es "hacernos tontos" y que la recalificación salga adelante "sea como sea". Díaz advierte de que una vez que el PGOM sea aprobado de forma definitiva, ya no habrá marcha atrás y se verá el perjuicio que conlleva para Andrade, por lo que anuncia que los vecinos de la parroquia recurrirán el documento de ordenación. "Mienten de forma continua y resulta insultante que los únicos terrenos afectados por la construcción de carreteras y caminos son los nuestros, no los de Einsa".
Díaz acusa también a los grupos de la oposición de hacer caso omiso de su situación, "excepto el COE, al que le estoy muy agradecida por su labor" y se ofrece a dialogar para llegar a un acuerdo. Sus condiciones: que se reduzca el ancho de la futura carretera y que paguen más por los terrenos.