VIVIANA BURÓN | CABANAS
El Gobierno local de Cabanas perdió los pies de Cristo y el Bloque Nacionalista Galego (BNG) los encontró. Suena raro, es cierto, pero es la realidad. El pasado miércoles el cruceiro de O Areal apareció partido por la mitad en las inmediaciones de la N-651 y allí permaneció toda la noche a la espera, según explicó el Concello, de conocer las órdenes de la Dirección Xeral de Patrimonio. La únicas directrices de la Xunta: realizar un reportaje fotográfico del monumento y después guardarlo a buen recaudo, a la espera de un proyecto de restauración.
Pero a la Xunta se le olvidó recordarle a la Administración local que tenía que recoger la totalidad de los elementos de este monumento (que algunos estudios datan sobre principios del siglo XVII) y el Concello olvidó los pies de Cristo. Mejor dicho, los desechó, ya que barrió los despojos de la base del crucero (madera, asfalto y restos de la talla, tal y cómo se puede observar en la imagen inferior) y los depositó en un solar situado a pocos metros.
Días más tarde y conocedor de que el santo carecía de extremidades inferiores, el portavoz del BNG, Xosé Manuel Sardiña, comenzó una ardua investigación hasta dar con los pies de piedra. Y las encontró, en medio de restos de las maderas que protegían al abandonado cruceiro y piedras del lugar que los responsables de Obras se encargaron de recoger. Para el nacionalista la actuación municipal raya "la más absoluta incompetencia" en todo el proceso poniendo, de forma continua desde el pasado miércoles, en "serio peligro" la restauración del bien patrimonial catalogado. El edil explica que, una vez que encontró los restos, puso los hechos en conocimiento de la Policía Autonómica con el objetivo de que tomara las medidas oportunas.