Miles de personas, españolas y turistas, visitaban las Ramblas de Barcelona en el momento del atentado. No hay que olvidar que los terroristas han elegido la ciudad más visitada de España. En los lugares próximos al epicentro de la tragedia ha sido imposible contener las lágrimas después de ver tan de cerca la matanza y a tanta gente herida que necesitaba ayuda. Mientras intentaban ponerse a salvo, los testigos han seguido los acontecimientos en estado de shock.