AGENCIAS | BAGDAD
Las autoridades iraquíes reinauguraron ayer la prisión de Abu Ghraib, símbolo de los abusos de las tropas estadounidenses tras la invasión del país, aunque con una mano de pintura y un nuevo nombre, el de Prisión Central de Bagdad. El centro penitenciario, situado a las afueras de Bagdad, se hizo mundialmente famoso en 2004, cuando salieron a la luz varias fotografías que presentaban a soldados estadounidenses obligando a los presos iraquíes a realizar actos vejatorios. En la nueva cárcel hay ya unos 400 internos, según explicó ayer el alcaide, Alsharif al Murtadha Abdul al Mutalib. "La prisión está oficialmente abierta y hemos recibido internos. Hay cientos ya", declaró Al Mutalib ante el tumulto de reporteros y cámaras de televisión que acudieron a la jornada de puertas abiertas para la prensa celebrada ayer.
La prisión de Abu Ghraib ya fue utilizada durante la época de Sadam Husein para albergar a entre 40.000 y 60.000 prisioneros y también se empleó durante la ocupación estadounidense. Fue clausurada en 2006, cuando tras la polémica de las fotos EEUU abrió otro un campo de detención de grandes dimensiones en el desierto, en la frontera con Kuwait. La nueva penitenciaría presentada ayer tiene una capacidad de entre 13.000 y 14.000 prisioneros, incluyendo a 3.500 que están cumpliendo largas sentencias y que serán trasladados desde todos los puntos de Irak. Además, cuenta con modernas instalaciones médicas e incluso dentales, una sala de ordenadores y un patio de juegos para los niños de las familias de los presos que visiten la prisión. También hay un taller textil, una mezquita, una peluquería. Sin embargo, Amnistía Internacional ya ha denunciado que los presos bajo custodia iraquí suelen ser golpeados.