EFE
"Solecki sigue vivo. Estamos trabajando por su liberación y ojalá pronto podamos tener buenas noticias", explicó el portavoz del Ministerio del Interior, Shahidullah Baig.
Horas antes, la portavoz de la ONU en Islamabad, Maki Shinahar, aseguró a Efe que el organismo daba credibilidad a la versión de los secuestradores de que Solecki continuaba con vida.
"Ha habido bastante confusión y aunque seguimos sin poder tener contacto directo con los secuestradores, creemos que la última versión de que se encuentra vivo facilitada a los medios por el grupo que lo tiene como rehén es aparentemente la correcta",
El canal Geo TV informó esta mañana del asesinato del trabajador estadounidense de la ONU, reivindicado por unos desconocidos en una llamada telefónica al club de la prensa de la ciudad de Quetta, capital de la provincia paquistaní de Baluchistán.
La llamada fue realizada en torno a las 12.00, hora local (07.00 GMT), y los desconocidos aseguraron que entregarían el cadáver de Solecki en las dos horas siguientes, según la versión de Geo.
Solecki, jefe de la Alta Comisaría de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Quetta, fue secuestrado el pasado día 2 por separatistas del Frente Unido de Liberación de Baluchistán (FULB).
Tras la información de Geo, un portavoz del FULB citado por la agencia Online negó que su grupo hubiera hecho una llamada al club de prensa de Quetta y aseguró que Solecki estaba vivo y que no se le había causado ningún daño.
Este portavoz agregó que Solecki padece hipertensión y problemas renales, pero añadió que estaba recibiendo cuidados médicos por parte de sus captores.
La ONU había pedido insistentemente durante los últimos días entablar un contacto directo con el FULB, algo que aún no han podido conseguir, admitió su portavoz.
La organización separatista había amenazado con asesinar al trabajador de la ACNUR y a mediados de febrero distribuyó una carta planteando sus exigencias y un vídeo de corta duración en el que Solecki decía que no se encontraba bien.
Los captores exigieron a las autoridades la puesta en libertad de 141 mujeres baluchis detenidas e información sobre el paradero de 6.000 activistas políticos presuntamente desaparecidos.
En la provincia de Baluchistán operan varios grupos nacionalistas armados que luchan desde hace décadas por la independencia o una mayor autonomía de la región.