AGENCIAS | SEÚL
El ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton hizo ayer una visita sorpresa a Corea del Norte para pedir la liberación de dos periodistas estadounidenses encarceladas en ese país, Laura Ling y Euna Lee, y se reunió con el líder norcoreano Kim Jong Il. Las dos mujeres recibieron el perdón del líder comunista después de que el ex mandatario norteamericano expresara su "más sincera disculpa" por "los actos hostiles cometidos por las comunicadoras contra Corea del Norte después de haber entrado al país ilegalmente", según la agencia oficial KCNA.
La cadena de televisión ABC indicó que fuentes conocedoras de la misión del equipo de Bill Clinton confían en que las dos periodistas, condenadas en Corea del Norte a trabajos forzados tras ser acusadas de entrar ilegalmente en el país y de difamación, puedan regresar hoy mismo a EEUU.
Algunos analistas ya han sacado conclusiones sobre la visita, la cual las autoridades estadounidenses aseguran que es de carácter privado, y creen que podría suponer el regreso de Pyongyang a las conversaciones sobre su programa nuclear. La agencia de noticias oficial norcoreana, KCNA, dijo que Clinton, que cenó con Kim, transmitió a este último un mensaje verbal del presidente estadounidense, Barack Obama, pero no dio más detalles. Sin embargo, la Casa Blanca asegura que Clinton no transmitió ningún mensaje de Obama. La Casa Blanca también descartó que se haya producido algún avance en las relaciones entre Estados Unidos y Corea del Norte, describiendo el viaje de Clinton como privado.
Arsenal nuclear
No obstante, la visita de Clinton sigue a meses de provocaciones militares del régimen de Pyongyang, que ha vuelto la espalda a las negociaciones con las potencias regionales, en las que participaban Estados Unidos y China, para convencer a Pyongyang de que renuncie a sus ambiciones de construir un arsenal nuclear.
Las imágenes de la televisión oficial norcoreana mostraron al ex presidente de Estados Unidos, vestido con un traje oscuro y con rostro serio, dando un vigoroso apretón de manos a un oficial.
Se le vio menos serio cuando una joven vestida con un traje tradicional le obsequió con un ramo de flores, antes de que fuera acompañado a una limusina negra.
"Tan pronto como llegue, emprenderá negociaciones con el Norte para la liberación de las periodistas", indicó la agencia surcoreana Yonhap.
Las dos periodistas norteamericanas, Euna Lee y Laura Ling, que trabajaban para Current TV, un medio de información fundado por el vicepresidente de Bill Clinton, Al Gore, habían sido detenidas en la frontera entre Corea del Norte y China, acusadas de entrar ilegalmente en el país norcoreano y de difamar.
Un tribunal norcoreano sentenció a cada una de las periodistas detenidas el mes pasado a 12 años de trabajos forzados por cometer lo que consideraron delitos graves, informa Efe.