AGENCIAS | MADRID / BANGKOK
El piloto de un avión de la aerolínea Bangkok Airways murió ayer y al menos 41 pasajeros resultaron heridos, siete de ellos de gravedad, después de que el aparato se saliese de la pista y chocase contra una torre de control del aeropuerto de la isla tailandesa de Koh Samui, en el sur del país. Dos españoles que viajaban en la aeronave, una pareja de informáticos de Barcelona, salieron ilesos del accidente.
El vuelo de Bangkok Airways PG266 hacía el trayecto entre los populares destinos turísticos de la provincia de Krabi y Koh Samui con 68 pasajeros y cuatro tripulantes. De los 41 pasajeros heridos, siete se encuentran en estado grave y fueron trasladados a varios hospitales, según informó el presidente de la aerolínea, Putthipong Prasarttong Osoth, quien precisó que ocho de los heridos son extranjeros. En el vuelo viajaban ciudadanos españoles, alemanes, británicos, franceses, israelíes y suecos. Los dos pasajeros españoles -Jordi García y Roser Olles- salieron ilesos, según confirmó el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación español.
Los turistas españoles se pusieron en contacto con el personal consular en Tailandia después del accidente y se retiraron a su hotel a descansar para poder continuar su viaje. "La compañía (Bangkok Airways) les ha tratado estupendamente", dijo un portavoz del Ministerio de Exteriores.
El avión aterrizó en medio de una fuerte lluvia, según la directora general del Departamento de Aviación Civil de Tailandia, Kannika Khemawuthanont. "El piloto murió después de que el avión chocase contra una torre de control sin personal", explicó. Asimismo, informó del cierre temporal del aeropuerto de Koh Samui. Los turistas que tienen que abandonar la isla fueron trasladados en ferry hasta la parte continental.
La policía que investiga las causas del accidente indicó que el piloto perdió el control del aparato y este chocó contra la antigua e inutilizada torre de control del aeródromo, que ahora es empleada para aparcar camiones de bomberos.