AGENCIAS | TOKIO
El alcalde de Hiroshima, Tadatoshi Akiba, abogó ayer, con motivo del 64º aniversario del lanzamiento de una bomba atómica sobre la ciudad por parte de EEUU en 1945, por la abolición del armamento nuclear en todo el mundo para el año 2020, al tiempo que unas 50.000 personas rindieron homenaje a las casi 264.000 víctimas mortales del ataque y a los más de 230.000 afectados que siguen vivos.
"Tenemos el poder, tenemos la responsabilidad y somos la Obamayoría. Juntos, podemos abolir las armas nucleares. Sí, podemos", dijo refiriéndose al presidente estadounidense, Barack Obama, y repitiendo su famoso lema Yes, we can, en su discurso durante el acto en recuerdo de las víctimas de la bomba atómica celebrado en el Parque Monumento a la Paz en Hiroshima.
El regidor expresó su apoyo a Obama, quien en abril dijo en Praga que, "como el único país que ha utilizado un arma nuclear, Estados Unidos tiene la responsabilidad moral de actuar" para lograr "un mundo sin armas nucleares". Akiba pidió al resto del mundo que "sume fuerzas" con quienes defienden esa idea "para eliminar todas las armas nucleares antes de 2020". Por su parte, el primer ministro, Taro Aso, defendió la prohibición impuesta por Japón que impide la posesión, fabricación o importación de armamento nuclear en el país. "Prometo que Japón cumplirá los tres principios no nucleares y liderará a la comunidad internacional para conseguir el objetivo de la abolición de las armas nucleares y la paz eterna", afirmó.