AGENCIAS | ROMA
La entrada en vigor ayer en Italia de la ley sobre seguridad, que considera delito la inmigración ilegal y autoriza las rondas callejeras de voluntarios, causó ya las primeras detenciones. La policía arrestó a dos marroquíes en situación irregular, que serán procesados mañana. A estas detenciones se suman numerosas denuncias interpuestas contra inmigrantes sin papeles en ciudades como Bolonia, Milán o Sanremo. La nueva ley prevé multas de entre 5.000 y 10.000 euros a los inmigrantes indocumentados, así como un proceso judicial en el que los sin papeles podrán ser expulsados de Italia de inmediato. Asimismo, se amplía hasta seis meses el tiempo de retención de los indocumentados y se hace obligatorio tener documentos en regla para acceder a las oficinas públicas. Además, prevé multas y penas de hasta seis meses de prisión para los italianos que alquilen casas a sin papeles.