AGENCIAS | MOSCÚ
Un terrorista suicida a bordo de una furgoneta bomba mató a al menos 20 personas y dejó decenas de heridos al detonar una potente carga explosiva en el recinto del departamento del Interior de Nazrán, la mayor ciudad de Ingushetia, república norcaucásica rusa vecina de Chechenia. El atentado se produjo pasadas las nueve de la mañana hora local, cuando los funcionarios policiales se encontraban formados en el patio del recinto.
El vehículo bomba conducido por el kamikaze derribó el portón de acceso al recinto y, una vez dentro, activó su carga letal. La explosión, que provocó un incendio en el edificio, fue de una potencia equivalente a la de entre 500 y 1.000 kilogramos de trilita.
La violencia de la explosión hizo saltar los cristales de las ventanas en un radio de 500 metros y destruyó cerca de 30 automóviles.
De las 20 personas, seis fueron identificas como funcionarios de la policía. Una cabeza, presuntamente la del terrorista suicida, fue hallada a 50 metros del epicentro de la explosión, según fuentes policiales.
Los heridos -cerca de 60, con once niños- fueron trasladados al Hospital Clínico de Ingushetia, que desalojó a los pacientes menos graves a fin de liberar camas. Éste es el segundo ataque suicida en menos de dos meses en Ingushetia.
El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, destituyó al ministro del Interior de Ingushetia, Ruslán Meiríev y exigió a su superior (el ministro ruso) "propuestas concretas para poner orden y reforzar el cuerpo de policía ingush".