DIEGO A. AGÚNDEZ | KABUL
Los equipos de campaña de los dos principales contendientes a la Presidencia afgana, Hamid Karzai y Abdulá Abdulá, dieron ayer por segura su victoria en las elecciones de este jueves."Nuestras indicaciones iniciales demuestran que nuestro candidato va en cabeza. Esperaremos al escrutinio pero podemos predecir ya que nuestro candidato tendrá más del 50% de los votos y por tanto ganará en la primera vuelta", dijo un portavoz del equipo de Karzai, que reconoció que todavía es "demasiado pronto para cantar victoria" y que habrá que esperar al recuento de la Comisión Electoral, pero se mostró seguro de que el actual presidente lleva una ventaja definitiva.
El pastún Karzai, el gran favorito según las encuestas previas a los comicios, necesita superar el 50% de los votos para proclamarse vencedor en la primera vuelta, una posibilidad descartada por el equipo de su principal rival. "Es falso que Karzai tenga ventaja. Estamos en la mejor situación. Abdulá, por el momento, lleva el 62% de los votos, mientras que Karzai apenas tiene un 32%".
Aunque Karzai partía con una amplia ventaja en intención de voto sobre sus rivales, las reivindicaciones de su equipo de campaña -y también del de su rival- sólo un día después de los comicios fueron censuradas por la Comisión Electoral: "Ni confirmamos ni aceptamos esas reivindicaciones. Comenzaremos a informar sobre el recuento de resultados a partir del 25 de agosto. Así que ningún candidato puede atribuirse la victoria", dijo el portavoz de la Comisión Electoral, Mohammad Noor.
Los oficiales no llegarán hasta el 17 de septiembre. Un responsable electoral cifró la participación en el 50%, un resultado inferior al 70% de las legislativas de 2005, pero aceptable habida cuenta de las amenazas talibanes.
Esa apreciación fue refrendada poco después por el secretario del organismo, Daoud Ali Najafi, quien calificó los anuncios de los candidatos como "poco fiables" y pidió a la población que crea sólo los datos de la Comisión.
Por el momento, en las últimas horas se ha producido un goteo de denuncias de fraude electoral, con niños votando, personas que lo hicieron dos veces y colegios sin control de observadores independientes. De esas críticas se hizo eco el tercer candidato, el hazara Ramazán Bashardost, quien utilizó lejía para demostrar que podía borrarse la tinta del dedo.