AGENCIAS | KABUL
Al menos dos soldados de la OTAN desplegados en Afganistán murieron el domingo a causa de la explosión de un artefacto en el sur del país. La Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), bajo mando de la OTAN y en la que participan unos 700 soldados españoles, explicó que el estallido ocurrió el domingo, en un breve comunicado que no precisa la provincia en la que tuvo lugar el ataque ni la nacionalidad de las víctimas, una prerrogativa que tienen los estados correspondientes. "A pesar de estas duras pérdidas, continuaremos nuestra misión con determinación y concentraremos nuestras actividades en la protección de la población afgana y en acabar con la amenaza insurgente sobre sus vidas", dijo un portavoz de la ISAF, el general de brigada Eric Tremblay. En el este del país, una fuerza conjunta de las tropas de la OTAN y del Ejército afgano detuvieron a cuatro supuestos insurgentes en dos operaciones contra miembros de la red Haqqani y extremistas relacionados con ataques con artefactos explosivos, informa Efe.
La insurgencia, especialmente activa en el sur y en el este del país, ha intensificado sus ataques contra las fuerzas de seguridad afganas e internacionales en los últimos días con el objetivo de desestabilizar las elecciones presidenciales celebradas el pasado jueves. Los talibanes pidieron el boicot a los comicios y amenazaron a los ciudadanos que acudieran a las urnas.
Mientras, la comisión electoral sigue recibiendo quejas y denuncias de irregularidades cometidas durante la votación. Pese a haber registrado ya al menos 225 demandas de irregularidades, el presidente de la comisión afgana para el suroeste del país, Abdul Wasi Alkozai, declaró ayer que los pequeños errores que se hayan producido en el proceso electoral no deben ensombrecer la legitimidad y transparencia de los comicios. Además, instó a los medios de comunicación a evitar hacerse eco innecesariamente de irregularidades en los comicios al temer que esto pueda tener consecuencias negativas.