AGENCIAS | TEGUCIGALPA
El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, logró ayer el apoyo que buscaba de los países miembros de la Organización de Estados Americanos, que aseguraron que no reconocerán los resultados de las próximas elecciones y abogaron por endurecer las medidas de presión sobre el Gobierno golpista de Roberto Micheletti.
"Los países han manifestado hoy (por ayer) que no están dispuestos a reconocer ni el proceso ni los resultados" de las elecciones del próximo 29 de noviembre en Honduras, explicó Zelaya tras reunirse con el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y el Consejo Permanente del mismo organismo.
"Todos se han manifestado en pro de endurecer más bien las medidas contra el régimen" de Honduras, dijo para recalcar el respaldo que ha recibido de los 33 países miembros activos del organismo, aunque no reveló de qué tipo de acciones se trataría.
La coincidencia fue resaltada por Insulza, quien señaló en una declaración que "todos los miembros del Consejo manifestaron el mantenimiento de su pleno respaldo al presidente Zelaya como presidente de Honduras, y al mismo tiempo ratificaron en todos sus puntos las resoluciones que adoptaron la Asamblea General y el Consejo".
El secretario general también destacó como un logro importante que esa unanimidad se haya mantenido entre "tanto el Consejo de la OEA como toda la comunidad internacional" tras los dos meses transcurrridos desde el golpe que relevó a Manuel Zelaya.
El depuesto presidente acudió ayer por cuarta vez a la OEA desde que fue derrocado y expulsado de su país el pasado 28 de junio mediante un golpe de Estado. Dicho encuentro era "necesario" después de que la misión de cancilleres del organismo fracasara en su viaje a Honduras en su intento de lograr que el Gobierno del golpista Roberto Micheletti firmara el llamado Acuerdo de San José, explicó Zelaya.
El presidente depuesto agregó que el encuentro también sirvió para "intercambiar opiniones" sobre el estado de las negociaciones y la situación en el país centroamericano, informa Efe.
La crisis en Honduras aún no tiene perspectivas de solucionarse a corto plazo dos meses después del golpe de Estado, pese a los esfuerzos de la comunidad internacional, y en paralelo, el Gobierno de Micheletti sigue con sus planes de celebrar elecciones generales.
Ayuda de 115 millones
Mientras, Honduras informó ayer que recibió 114,8 millones de euros del Fondo Monetario Internacional (FMI) como parte de un programa para suavizar el impacto de la crisis global, pese a que otros organismos internacionales suspendieron su ayuda al país tras el golpe de Estado. Además, el banco central del país centroamericano indicó que recibió el 28 de agosto una asignación de Derechos Especiales de Giro por 96 millones, equivalentes a 105,1 millones de euros como parte de un esquema de ayuda a países miembros del FMI.
Por otra parte, Zelaya, que se reunirá hoy con la secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton, comentó que la comunidad internacional "no cuenta con los mecanismos coercitivos para enfrentar los golpes de Estado" y, expresó que su paciencia y la de sus seguidores "tienen un límite".
Además, consideró, que tiene todavía "muchas lecciones que aprender" a partir de la crisis política originada el 28 de junio tras su derrocamiento.