AGENCIAS | TEGUCIGALPA
El Gobierno golpista de Honduras reabrió los cuatro aeropuertos de del país a los vuelos locales e internacionales al finalizar el toque de queda impuesto el lunes por el Gobierno de facto tras el regreso del presidente depuesto, Manuel Zelaya, refugiado en la embajada de Brasil.
El gerente de la empresa concesionaria Aeropuertos de Honduras, Ricardo Maradiaga, dijo a los medios locales que la Dirección de Aeronáutica Civil ya le notificó la autorización para vuelos internacionales, pues en principio sólo era para los locales.
Algunas aerolíneas internacionales tienen previsto reanudar sus vuelos hoy mismo y otras el sábado, dijo Maradiaga, cuya empresa gestiona los cuatro aeropuertos hondureños, que estuvieron cerrados desde el lunes, cuando el Gobierno impuso el toque de queda.
El director de Aeronáutica Civil, Alfredo San Martín, había confirmado a radio América que "con la suspensión del toque de queda se normalizan" las operaciones en los cuatro aeropuertos, pero que "momentáneamente" la medida sólo afectaba a los vuelos locales.
Honduras tiene aeropuertos internacionales en Tegucigalpa, San Pedro Sula (norte), y en las caribeñas La Ceiba e isla de Roatán.
El toque de queda terminó ayer a las 06.00 hora local (dos de la tarde hora peninsular española), según anunció el Gobierno, que hizo un llamamiento a que los sectores público y privado normalicen sus actividades.
La suspensión de los derechos ciudadanos estuvo vigente desde el lunes, pero el miércoles fue levantada durante siete horas para que la población pudiera comprar alimentos, agua y combustibles, y fue restablecida a las 17.00 horas (una de la mañana en España), hasta su finalización, ayer.
Zelaya se encuentra desde el lunes en la Embajada de Brasil en Tegucigalpa, tras entrar secretamente en Honduras.
Centenares de policías y militares tenían acordonada, al cierre de esta edición, la legación diplomática, donde el depuesto presidente permanece con algunos familiares y seguidores.
Por otro lado, el presidente derrocado de Honduras, Manuel Zelaya, calificó ayer de "totalmente positiva" la decisión de los países de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la Unión Europea (UE) de hacer volver a sus embajadores a Honduras, de donde salieron tras el golpe de Estado del 28 de junio pasado. "Me parece que (los países de la OEA y la UE) están realmente de acuerdo con la realidad que está viviendo Honduras y esto nos va a permitir a meter más presión interna", dijo Zelaya en declaraciones a Efe por teléfono.
"Ellos pueden ser fieles testigos de mis esfuerzos por el diálogo y que vengan realmente conmigo aquí a la Embajada de Brasil a acompañarme", indicó el presidente desde la sede diplomática, donde se encuentra desde el pasado lunes, cuando regresó a Honduras por sorpresa.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, anunciaron ayer el regreso de los embajadores y el envío de una misión de cancilleres americanos a Tegucigalpa para poner en marcha una mesa de negociación que dé salida a la crisis.
Por otro lado, ayer falleció una segunda persona tras los enfrentamientos entre partidarios del golpista Zelaya y las fuerzas del orden, informa Efe.