AGENCIAS | LA HABANA
La crisis económica no distingue de países ni regímenes políticos. Y por ello hasta el referente del socialismo mundial tiene que apretarse el cinturón a costa de recortes sociales. El Gobierno cubano anunció ayer que a partir del 1 de octubre cerrará, "de manera experimental", los comedores estatales en cuatro de sus ministerios con la intención de reducir el "severo gasto" que representan para el Estado. Según informó el diario oficial Granma, la medida forma parte de las estrategias del Gobierno de Raúl Castro para reducir al máximo el gasto público y poder hacer frente a la crisis económica que ha golpeado duramente a la isla.
El Estado, en cambio, asignará a cada trabajador 15 pesos cubanos (0,38 euros) por jornada laboral para sufragar sus gastos de alimentación, una medida que esperan que se extienda "gradualmente" a todo el país.
En Cuba hay "más de 3 millones y medio de personas" que acuden a los "24.700 comedores obreros" que hay en todo el país, lo que supone una inversión de 350 millones de dólares y un "elevado coste" para el Estado.