AGENCIAS | TEGUCIGALPA
El presidente golpista de Honduras, Roberto Micheletti, dio un ultimátum de 10 días a Brasil para que defina el "estatus" del depuesto mandatario Manuel Zelaya, refugiado desde hace una semana en su embajada. "Solicitamos al Gobierno de Brasil que inmediatamente tome medidas para asegurar que Zelaya deje de utilizar la protección que le ofrece la misión diplomática de Brasil para instigar a la violencia en Honduras", dijo el Ministerio de Exteriores en un comunicado.
"De no ser así, nos veremos obligados a tomar medidas adicionales conforme al derecho internacional", añadió, sin precisar detalles sobre las medidas.
Inmediatamente, el presidente brasileño, Lula da Silva, dijo que "no acepta ultimátum de un gobierno golpista" y señaló que Zelaya es "el presidente legítimo de Honduras" y que su estatus es "huésped de la embajada de Brasil" en Tegucigalpa.
Además, el Gobierno golpista de Micheletti impidió el acceso a cuatro diplomáticos que llegaron a Honduras en el marco de una misión de la Organización de Estados Americanos. Oficiales de Migraciones en el aeropuerto de Tegucigalpa indicaron que no se le permitió el ingreso al país a un grupo de funcionarios de la OEA, sin dar detalles de la identidad.