JAVIER MARTÍN TEHERÁN
En un nuevo alarde de fuerza, Irán reafirmó ayer la sensación de desafío a la comunidad internacional con el lanzamiento de dos clases de misiles de medio alcance que según el régimen iraní pueden llegar hasta territorio israelí.
La Guardia Revolucionaria, cuerpo de elite del Ejército iraní, probó "con éxito" los proyectiles Sahab-3 y Sayil, cuyo radio de acción ronda los 2.000 kilómetros de distancia y que están diseñados para transportar ojivas nucleares.
El Sayil, propulsado por combustible sólido, consta además de dos cápsulas con sendos motores independientes que le permite alcanzar objetivos que vuelan a gran altura, como algunos tipos de aviones de combate.
La prueba fue ejecutada en el marco de las maniobras balísticas que la Fuerza Aérea, dependiente del líder supremo de la revolución iraní, ayatolá Ali Jameneí, realiza desde el domingo en diferentes partes del país, desérticas a juzgar por las imágenes que se proporcionan. "Por vez primera, a lo largo de estos ejercicios, se ha experimentado con misiles de dos cuerpos que utilizan combustible sólido", anunció una agencia semioficial.
"Su puesta en acción es una muestra más de que nuestra capacidad estratégica y de defensa ha aumentado para hacer frente a todo tipo de amenazas", aseveró.
El Sayil había sido probado por vez primera meses atrás también con aparente éxito, lo que ha propiciado que Irán haya decidido ensamblarlo en serie.
Horas antes, y en el marco de las mismas maniobras, la Guardia Revolucionaria lanzó misiles de medio alcance Shahab-3, capaces de impactar en objetivos que se encuentren en un radio de entre 1.300 y 2.000 kilómetros.
Los ejercicios, que han desatado polémica y han arrojado más dudas sobre las intenciones de Irán, comenzaron el domingo con la exhibición de lanzaderas múltiples y móviles de misiles.
Con semejante arsenal, el ministro de Defensa advirtió a Israel de que si ataca al país persa sólo conseguirá acelerar su propia desaparición. Si lleva a cabo un ataque, "algo que, por supuesto, no prevemos, el resultado final" será que se acercará el momento del "último aliento" del "régimen sionista", declaró.
EEUU calificó como "provocativo" el ensayo realizado con el misil Shabab 3 e instó a Teherán a permitir el acceso inmediato y sin condiciones a su planta de enriquecimiento de uranio de Qom.