G. CASADEVALL BERLÍN
La canciller alemana, Angela Merkel, puso en marcha su segundo gobierno, con el pujante Partido Liberal (ayer se reunió con su líder, Guido Westerwelle) como nuevo socio y el compromiso de seguir siendo "la canciller de todos" los alemanes, sin desatender el "equilibrio social".
"La Unión es el partido del centro y yo soy la misma persona con uno u otro socio", afirmó sobre la posibilidad de ver a "la otra Merkel", desprovista del componente social obligado por la coalición con el Partido Socialdemócrata.
Merkel reiteró su compromiso de bajar los impuestos, aunque no retrasó la medida. La canciller aclaró que se hará en dos fases y éstas podrían ser "en 2011 y 2012, o en 2011 y 2013, o en 2012 y 2013".
La Unión se alzó con el 33,8% de votos -un 1,4% menos que en 2005- y podrá formar gobierno con el FDP, tras el fuerte ascenso liberal.
Las negociaciones con su futuro socio espera Merkel que sean "rápidas, pero no precipitadas" y que estén cerradas a principios de noviembre, para la celebración del 20 aniversario de la caída del muro de Berlín. La celeridad tiene también como objetivo responder al compromiso mutuo de "impulsar el crecimiento y la creación de empleo".
Entretanto, en el SPD intentan capear la crisis después del 23% alcanzado (el peor resultado desde 1953). Cada vez son más las voces que piden la salida de su presidente, Franz Muentefering, y un giro a la izquierda.