AGENCIAS LISBOA
Los socialistas se muestran resignados a gobernar Portugal en minoría tras constatar la falta de apoyo de toda la oposición, que le hizo blanco de nuevos ataques en el último día de la campaña para las municipales de mañana.
El presidente luso, el conservador Anibal Cavaco Silva, concluyó sus contactos para la formación del Gobierno con una reunión con el Partido Socialista a la que no acudió el primer ministro en funciones, José Sócrates, que aspira a seguir en el Ejecutivo tras ganar, sin mayoría absoluta, las elecciones del 27.
El jefe de Estado había recibido antes a Manuela Ferreira Leite, líder del principal partido de oposición -del que proviene Cavaco- la cual, como las otras tres formaciones del Parlamento, dijo que no apoyará a Sócrates.
El presidente del PS, Antonio de Almeida Santos, que representó a su formación en la reunión con Cavaco, intentó minimizar la falta de apoyo de los demás partidos y aseguró que administrar el país en minoría "no es una tragedia".
Almeida Santos, un histórico del socialismo con 83 años, recordó que en el pasado hubo otros Gobiernos, en los que él participó, que no tuvieron mayoría absoluta "y no fueron malos del todo y lograron la estabilidad que era de esperar".
Sócrates, con cuya gestión se han cebado todos los partidos en las consecutivas campañas electorales para las legislativas y las municipales, no quiere hacer comentarios sobre la formación de Gobierno hasta después del domingo.
Pero otros dirigentes de su partido se han mostrado resignados a gobernar con la amenaza de un rechazo parlamentario a leyes o presupuestos e incluso una moción de censura que podría derribar fácilmente el Gobierno.
En las elecciones del 27 de septiembre, los socialistas perdieron la mayoría absoluta conquistada en 2005 y 24 diputados y, aunque fueron el partido más votado con un 36,5%, sus 97 de los 230 asientos del Parlamento les dejan a merced de las otras cuatro fuerzas políticas.
Su principal rival, el PSD, tiene 81 diputados a los que se sumarán los 21 democristianos, con el que forma coalición electoral en la mayoría de los 308 municipios que entran en liza mañana.