AGENCIAS | BRUSELAS
Croacia está llegando a la línea de meta de la Unión Europea, tras cuatro años de intensas negociaciones de adhesión que podrían culminar en 2010, según el informe presentado ayer por la Comisión Europea, en el que se detallan los avances realizados en el último año por los países candidatos a entrar en el club europeo.
No obstante, antes de finalizar el proceso de negociación, Croacia deberá intensificar sus esfuerzos para reformar la justicia y luchar con más eficacia contra la corrupción y la delincuencia organizada, tal y como recordó el comisario responsable de Ampliación, Olli Rehn, durante la presentación.
Zagreb también tendrá que resolver "con urgencia" el acceso de los documentos solicitados por el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia y mejorar la atención a los derechos de las minorías, algo que incluye culminar el regreso de los refugiados.
"La impunidad de los crímenes de guerra sigue siendo un problema, especialmente cuando las víctimas son de etnia serbia o los culpables son supuestamente miembros de las fuerzas armadas croatas", alega el informe.
Desde el punto de vista económico, Croacia parece estar preparada para integrarse en el mercado europeo y, a pesar de que se ve cada vez más afectada por la crisis, mantiene la estabilidad y su sector bancario resiste con solidez.
El país tiene abiertos 28 de los 35 capítulos de negociación y hasta la fecha 13 se han cerrado provisionalmente. La CE considera que los avances logrados por Croacia "indican que los preparativos técnicos de las negociaciones están llegando a su fase final".
Durante la presentación del que será el último informe técnico sobre la ampliación del actual Ejecutivo comunitario, el comisario Rehn dejó claro que la UE quiere seguir garantizando el proceso de estabilización en los Balcanes que no es, advirtió, "irreversible".
Montenegro y Albania, que ya presentaron su candidatura al ingreso, deberán reforzar el Estado de derecho y el funcionamiento institucional. Bosnia y Herzegovina sólo verá admitida su solicitud de adhesión si el país asume sus responsabilidades y abandona su estatus de protectorado.
Sobre Serbia, la Comisión destaca que tiene que demostrar una actitud "más constructiva" en los asuntos relacionados con Kosovo, cuya estabilidad se ha mantenido pero "sigue siendo frágil" y se enfrenta al reto de garantizar el Estado de derecho, la lucha contra la corrupción y el crimen organizado y la protección de los serbios y otras minorías.
Por lo demás, el comisario Rehn recomendó el inicio de negociaciones de adhesión con la Antigua República Yugoslava de Macedonia y confió en que esta decisión sea un acicate para que Skopje solucione de una vez el problema de la denominación del país, pendiente desde hace ocho años.
En cuanto a los avances de Turquía en los últimos doce meses, pese a celebrar la normalización de relaciones con Armenia y la apertura democrática para zanjar la cuestión kurda, Rehn reclamó un nuevo impulso en el área legislativa, sobre todo para garantizar la libertad de expresión y de prensa y la libertad religiosa, los derechos de la mujer y los sindicales.