AGENCIAS | ISLAMABAD
Al menos 60 supuestos insurgentes murieron en las primeras horas de la ofensiva militar lanzada el sábado por el Ejército de Pakistán en la demarcación tribal de Waziristán del Sur, principal feudo de los talibanes paquistaníes. En un comunicado, el mando militar paquistaní aseguró ayer que los combates causaron también la muerte de cinco soldados paquistaníes, mientras que otros 11 militares resultaron heridos. En el choque más sangriento, una treintena de "terroristas" fueron abatidos por las tropas en un área próxima a Mandana y en las zonas de Kund y Tarakai, según la nota. Dos militares perdieron la vida y cuatro más resultaron heridos en esas áreas. El Ejército logró avanzar 7 kilómetros al norte de Shakai y ha capturado las zonas de Boya Narai y Wuzi Sar, donde al menos 20 insurgentes y un soldado murieron. En Razmak, el Ejército libró combates que ocasionaron la muerte de 10 insurgentes y dos militares. Mientras, el éxodo de civiles que abandonan las zonas de los combates continúa y las autoridades han impuesto el toque de queda en varios puntos de la demarcación. Según la ONU, unos 100.000 civiles han dejado sus casas en los últimos días.
El Ejército paquistaní inició el sábado una gran ofensiva contra la insurgencia en Waziristán del Sur, después de que en menos de dos semanas unas 200 personas perdieran la vida en una cadena de atentados terroristas que sacudió el país. El mando militar preparaba desde junio la operación en esta agencia tribal fronteriza con Afganistán, donde hasta el momento se habían registrado sólo ataques aéreos regulares contra objetivos insurgentes por parte de las fuerzas de seguridad paquistaníes y de aviones no tripulados de las tropas de EEUU destacadas en Afganistán.