AGENCIAS | TEHERÁN
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, y su colega paquistaní, Asef Ali Zardari, coincidieron ayer en afirmar que sus respectivos países deben colaborar para erradicar el terrorismo en la frontera común, 24 horas después de que un atentado suicida en el lado iraní se cobrara la vida de 42 personas. Ambos mandatarios analizaron el ataque y la situación regional durante una larga conversación telefónica. Ahmadineyad insistió, no obstante, en que Pakistán debe multiplicar los esfuerzos para frenar la actividad de los grupos terroristas que se refugian en su territorio y a los que Irán culpa de los ataques en la frontera. "La relación de nuestros países es de hermandad. No se justifica la presencia de los terroristas en Pakistán. El Gobierno debe ayudar para la detención y el procesamiento de los culpables lo antes posible", reiteró el presidente de Irán. Ahmadineyad ya insinuó el domingo que "fuerzas de Seguridad" en el interior de Pakistán habían desempeñado algún tipo de papel en el atentado, que supuso un fuerte varapalo para la Guardia Revolucionaria, cuerpo de elite en Irán.