AGENCIAS | LA HAYA
La fiscalía del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) mantuvo ayer que el ex líder serbobosnio Radovan Karadzic era un "mando supremo" en los Balcanes, que ejercía su poder de forma autoritaria y que tenía como último objetivo la formación de un Estado serbio "único".
El fiscal Alan Tieger sostuvo estos postulados durante sus alegatos iniciales, a cuya exposición procedió a pesar de que Karadzic volvió, como ayer, a no presentarse en la sala.
El juez que preside el caso, O-Gon Kwon, indicó al inicio de la vista que el TPIY puede asignar un abogado defensor a Karadzic si éste se sigue negando a comparecer, pero dejó para el final de la audiencia, que acabó a las siete de la tarde, sus decisiones sobre cómo continuará el juicio.
Los jueces concedieron el lunes a Karadzic un plazo de un día para que reconsiderase su postura y se presentase ayer a su juicio.
Al no comparecer, el juez O-Gon Kwon estimó que Karadzic "renuncia a su derecho a estar presente en la sala" y ordenó que se le entregase una transcripción de la vista para que esté informado de lo que ocurre durante su ausencia. Usando cartografía y sobre todo transcripciones de conversaciones telefónicas de Karadzic, el fiscal dibujó el mapa político de la ex Yugoslavia durante la década de los 90 del siglo XX. Mantuvo que Karadzic, que fue presidente de los serbios de Bosnia de 1992 a 1996.