AGENCIAS | BAGDAD
Al menos 61 iraquíes, once oficiales y 50 policías, fueron arrestados ayer en Bagdad, por su posible implicación en el doble atentado contra el Ministerio de Justicia y el Consejo Provincial del pasado domingo, que dejaron más de 150 muertos y cientos de heridos, los dos edificios totalmente destrozados y decenas de vehículos, con los pasajeros a bordo, incendiados.
Entre los arrestados están los comandantes de los 15 puestos de control cercanos al lugar donde se produjeron los atentados, los más mortíferos en Bagdad desde hace dos años. Aún no está claro si los arrestados fueron acusados por negligencia o colusión, según la BBC, que señala que una gran parte de la sociedad ha sospechado que las fuerzas de seguridad son susceptibles de haber permitido la entrada a los rebeldes.