AGENCIAS | MADRID / TEL AVIV
El relevo al frente del liderazgo de las tropas internacionales destacadas en el sur de Líbano amenaza con abrir un enfrentamiento diplomático entre España e Israel, aunque el Gobierno de Zapatero se esforzó ayer por minimizar los supuestos recelos de Tel Aviv a que las tropas españolas asuman en febrero el mandato del contingente de la ONU tal y como estaba previsto. El Ministerio de Exteriores español aseguró ayer que el Gobierno sigue contando con que asumirá el mando de la fuerza de la ONU en Líbano, Finul, cuando concluya (en febrero) el mandato del general italiano Claudio Graziano, tal y como se acordó en la pasada cumbre hispano italiano en Cerdeña en septiembre.
El Ministerio dijo no tener "constancia oficial" de que, tal y como publica la prensa hebrea, Israel haya pedido a Italia que prorrogue el mandato de Graziano por seis meses más y remarca que una eventual prórroga debería discutirse en el seno de Naciones Unidas y contar además con el acuerdo de Madrid y Roma, si bien las fuentes rehusaron abundar en este extremo por tratarse de una "hipótesis", ya que Italia no ha presentado formalmente ninguna solicitud de prórroga ante Naciones Unidas. España está a la espera, añadieron las fuentes consultadas por Europa Press, de que el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, elija entre dos candidatos que el Ministerio de Defensa español le ha propuesto para dirigir a los más de 12.000 militares que integran la misión de Naciones Unidas en Líbano, liderada desde su creación por Francia e Italia, los países que más tropas aportan junto con España, que se incorporó en octubre de 2006. El candidato que ha presentado Defensa es el general Alberto Asarta, aunque ha remitido un segundo nombre para ajustarse a los procedimientos de la ONU.
Aun así, el propio Zapatero dio por hecho que España asumirá "a primeros de año" el mando de la Finul cuando en su última visita a Líbano el 16 de octubre pasado se mostró convencido ante los soldados españoles de que estarán "a la altura" cuando contraigan esa responsabilidad. Según publicaba ayer el diario israelí Haaretz, el primer ministro Benjamin Netanyahu pidió a primeros de mes al jefe del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, que se mantenga al frente de fuerza de la ONU en Líbano en lugar de pasarle el mando a España en febrero, lo que habría provocado un serio incidente diplomático entre España e Israel. El Ejército israelí, añade el rotativo, no tiene problemas con el mando español en general pero considera que la situación en Líbano es en la actualidad muy delicada por lo que proceder a un relevo en el mando de la Finul podría desestabilizar las cosas.
Aunque es cierto que en las últimas semanas se han intensificado las escaramuzas en la frontera, con lanzamientos de cohetes tanto desde el lado libanés como desde el israelí, otras fuentes aseguran que los recelos de Israel a que España asuma el mando de las tropas se deben a la postura propalestina del Ejecutivo de Zapatero.
Tensión diplomática
Fuentes diplomáticas españolas negaron que se haya producido un incidente diplomático entre ambos países, mientras que un portavoz de la Embajada israelí en España declaró a Europa Press que "no es el papel de Israel elegir quién lidera esa misión". El portavoz añadió que Israel ha mantenido "muy buenas relaciones" con quienes han liderado la Finul y está "seguro" de que habrá también "excelentes relaciones" con el próximo responsable de la misión. Por otro lado, fuentes diplomáticas israelíes confirmaron que el ministro de Defensa Ehud Barak visitará España los próximos 4 y 5 de noviembre y será recibido por Zapatero, Moratinos y Chacón.
Mientras, el ministro de Exteriores de Italia, Franco Frattini, aseguró ayer que la intención de su país es "mantener" los compromisos asumidos con el Gobierno español para cederle el testigo en el mando de la misión Finul de la ONU en Líbano.