AGENCIAS | ROMA
El presidente del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, asegura que no dimitirá en el caso de que sea condenado en alguno de los dos procesos judiciales que hay abiertos contra él. "Si llegase una condena en estos procesos estaríamos ante una alteración de la realidad, por lo que me sentiría con el deber de permanecer en mi puesto para defender la democracia y el Estado de derecho", explica Berlusconi en una entrevista recogida en el libro Donne di Cuori ("Mujeres con corazón"), del que ayer se anticiparon algunos extractos en los medios italianos. El premier añade que todavía tiene "confianza en la existencia de magistrados serios que emitan sentencias serias, basadas en hechos reales". Tras la invalidación por parte del Constitucional de la ley que daba la inmunidad a los cuatro más altos cargos del país e impedía que pudieran ser enjuiciados, Berlusconi tendrá que afrontar los dos juicios que tiene pendientes. Uno es el del caso Mills, en el que Berlusconi está imputado por corrupción, mientras que el otro versa sobre las supuestas irregularidades en la compraventa de derechos de su grupo de comunicación Mediaset y se reanudará el 16 de noviembre.