AGENCIAS | WASHINGTON
Estados Unidos impuso sanciones económicas a una red de 14 personas y 25 compañías de Colombia, España y Holanda por su supuesta vinculación con el narcotráfico, en concreto con el cartel de Cali.
Las sanciones, según anunció ayer el Departamento del Tesoro, implica la congelación de los activos de estas empresas en territorio estadounidense, así como la prohibición de hacer transacciones con entidades financieras de EEUU. La presunta trama española de la red son un grupo de diez empresas localizadas en la provincia de Málaga, y vinculadas a los españoles Laureano Ramos Rodríguez y Marco José Fernández Montero, a quienes el Departamento del Tesoro considera socios financieros clave de la red.
A ellas se unen otras seis empresas vinculadas al colombiano Hernando Mejía Uribe, que supuestamente ejerce de enlace entre la trama española, la holandesa y la colombiana.
A todos ellos, se les acusa de prestar apoyo a Gilberto Rodríguez Orejuela, el cabecilla del cartel de Cali del narcotráfico.
La trama desvelada "demuestra los esfuerzos enormes que la familia Rodríguez Orejuela ha hecho para esconder sus activos, y el compromiso de las autoridades durante casi quince años para exponer y bloquear los activos de su tráfico de drogas y lavado de dinero", dijo Adam Szubin, director de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro.
La agencia sostiene que el colombiano Hernando Mejía Uribe "es el cabecilla de esta red de colombianos y españoles que colaboraron para ocultar activos pertenecientes a miembros de la familia de los cabecillas del cartel de Cali, Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela". Según el Departamento del Tesoro, Mejía "fue un colaborador de los Rodríguez durante largo tiempo y controlaba numerosas propiedades pertenecientes a miembros de la familia Rodríguez". Mejía fue arrestado en Colombia en febrero pasado junto con los hijos de Gilberto Rodríguez.