AGENCIAS | PEKÍN
El presidente Barack Obama cree que China y EEUU deben ser amigos y "no adversarios", pero al tiempo insistió en la necesidad de respetar unos derechos humanos que calificó de "universales".
Obama se reunió en el Museo de Ciencia y Tecnología de Shanghai con universitarios que le sometieron a una sesión de preguntas. El presidente reiteró un mensaje que transmitió a lo largo de toda su gira asiática: EEUU y China no deben ser rivales, sino cooperar para resolver problemas globales como la no proliferación nuclear o el cambio climático. "A menos que China y EEUU estén de acuerdo, se podrán resolver muy pocos problemas internacionales", declaró Obama.
Como en su discurso del sábado en Tokio, Obama subrayó que su país no quiere "contener" la pujanza de China y por el contrario da la bienvenida a una República Popular "fuerte y próspera". "China y EEUU no deben ser rivales", sostuvo el presidente estadounidense, quien subrayó que la colaboración entre los dos países contribuirá a lograr "la paz y la prosperidad en el mundo".
Obama citó como ejemplo el cambio climático, tras constatar ambos países su falta de acuerdo para pactar el documento sucesor del protocolo de Kioto que, en principio, debería haberse acordado en diciembre en la cumbre de Copenhague. China y EEUU son los principales emisores de gases contaminantes del mundo.
Aunque de pasada, Obama aprovechó para reconvenir a China, de modo indirecto, sobre el respeto a los derechos humanos. "No buscamos imponer ninguna forma de Gobierno a ningún país. Pero no creemos que nuestros valores sean sólo de nuestro país", sostuvo.
"La libertad de expresión, de religión, de acceso a la información y de la participación política son, creemos, derechos universales. Deberían aplicarse a todos los pueblos, incluidas las minorías étnicas y religiosas, sea en EEUU, en China o en cualquier otro país", subrayó.
El formato de entrevista con jóvenes elegido por Obama para hacer esta declaración buscaba subrayar la necesidad de la libertad de expresión e información, pero la Casa Blanca se encontró con que, aunque pretendía que el evento se televisara, sólo se emitió por una cadena local de Shanghái.
Las libertades estuvieron presentes en el diálogo con los estudiantes. Uno de ellos preguntó a Obama sobre el uso de internet, sometido a censura en China, y el presidente le respondió: "Soy gran partidario de la no censura", añadiendo que el uso sin restricciones de internet es "fuente de fortaleza".
Respecto a Taiwán, Obama aseguró que no piensa cambiar la política de "una sola China" y expresó su satisfacción por la mejora del diálogo entre Taipei y Pekín. También explicó que no tiene ningún intención de impedir el crecimiento económico de China, aunque precisó que las relaciones comerciales entre las dos potencias deberían ser más equilibradas.
Por la noche, tras llegar a Pekín, Obama mantuvo una reunión preliminar con el presidente chino, Hu Jintao, antes del encuentro bilateral en toda regla de hoy. Compartieron una cena de trabajo en una residencia gubernamental en la que participó Hillary Clinton.