AGENCIAS | BRUSELAS
La falta de acuerdo es total en los 27 ante la cumbre extraordinaria de hoy en Bruselas, de la que debería salir el nombre del primer presidente estable de la historia de la UE y el del nuevo jefe de la diplomacia para la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, el próximo día 1. Ante semejante panorama, el primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt, que ocupa la presidencia semestral de la UE, amenazó con elegir ambos cargos por mayoría cualificada.
El primer ministro sueco explicó que los últimos cuatro días y "algunas noches" los ha dedicado a hablar con el resto de líderes europeos, que, según destacó, no son fáciles de localizar. Anoche, Reinfeldt tenía previsto concluir una "segunda ronda completa" de contactos.
El primer ministro sueco admitió que los dos cargos que han de elegirse "están vinculados", porque es necesario respetar una serie de "equilibrios", de familias políticas y geográficas. Reinfeldt admitió que no sabe si será posible lograr una decisión en la cumbre extraordinaria de hoy. "Puede llevarnos toda la noche, ya ha ocurrido antes en la historia europea", apuntó.
Hasta ahora se daba por hecho que el presidente sería un conservador (mayoría en la Eurocámara) y que un socialista sucedería a Javier Solana como jefe de la diplomacia. Además, ninguno de los gobiernos de los grandes Estados miembros, salvo el británico -que mantiene su numantina defensa del ex primer ministro Tony Blair-, han presentado candidatos para el cargo de presidente, lo que ha llevado a pensar que el puesto se estaba reservando a un dirigente de un país mediano o pequeño. De hecho, tres primeros ministros del Benelux, democristianos los tres, encabezaban las quinielas: el belga Herman Van Rompuy, el holandés Jan Peter Balkenende, y el luxemburgués Jean-Claude Juncker. Sin embargo, en los últimos días los pronósticos se han abierto mucho y, además, el creciente clamor para que los máximos líderes -hombres en una proporción de 24 a 3- tengan en cuenta también a las mujeres eleva todavía más el suspense.