AGENCIAS | BRUSELAS
Líderes políticos y medios europeos criticaron el bajo perfil de los nuevos altos cargos de la UE elegidos por los Veintisiete -el presidente permanente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y la Alta Representante de la Política Exterior, Catherine Ashton- y lamentaron que se trate de personas casi desconocidas y sin experiencia diplomática, pese a que deberán ser la imagen de la UE en el mundo.
"Europa elige a don nadies", tituló la prestigiosa revista alemana Der Spiegel. La prensa de todos los países de la UE estaba cargada de expresiones como "políticos relativamente desconocidos", "perfil bajo", "presidente decorativo", "escasa experiencia internacional", "mister nadie" o "Van Rompuy, el anestesista local". Sólo los belgas fueron menos críticos con la elección de su primer ministro.
"Los líderes europeos han proseguido su trabajo de debilitamiento de las instituciones europeas, eligiendo también a un presidente del Consejo insulso y a una Alta Representante de la Política Exterior insignificante", dijo el copresidente del grupo de Los Verdes, Daniel Cohn-Bendit. "Europa toca fondo. La buena noticia es que a partir de ahora las cosas sólo pueden mejorar", resaltó.
Por su parte, la otra copresidenta del grupo verde, Rebecca Harms, señaló: "Los dirigentes europeos tienen exactamente lo que querían: alguien que no les haga sombra".
También el grupo de Izquierda Unitaria criticó que los dos escogidos "son casi desconocidos para el público en general" y expresó sus dudas de que sean capaces de hacer frente a retos como la crisis económica, el paro o la situación en Palestina y Afganistán.
Menos combativos se manifestaron los socialistas y los populares europeos porque los dos nuevos cargos proceden de sus respectivas familias políticas: Van Rompuy es democristiano y Ashton laborista. Pese a ello, el secretario general de los socialistas españoles en la Eurocámara, Ramón Jáuregui, admitía que los escogidos son "nombres desconocidos en la escena internacional" y lo atribuía a los "fracasos" en el proceso de redacción del nuevo Tratado, la crisis económica y los efectos de la ampliación al este".
"El problema no es que sean desconocidos hoy, sino que lo sigan siendo mañana. Eso sí será grave y para evitarlo, hace falta voluntad política de hacer Europa", dijo el dirigente socialista en un comunicado.
Por su parte, el secretario general del PP europeo, Antonio López-Istúriz, dijo que en estos momentos la UE necesita personas "de consenso" como Ashton y Van Rompuy. "En una segunda fase de dos años podremos escoger dos personas ya de muchísima más fuerza", añadió, admitiendo el bajo perfil.
La propia baronesa Ashton reconoció que había otros candidatos que podrían haber hecho un buen papel como alto representante, pero aseguró que demostrará que ella está capacitada para el cargo. "Demostraré que soy la mejor persona para el puesto", aseveró a la BBC.
Incluso la canciller alemana, Angela Merkel, reconoció ayer que la elección tuvo como objetivo evitar controversias. La "razón abrumadora" de su nombramiento fue la búsqueda del consenso y conseguir el apoyo de los 27 países miembros con "el intento de mantener esta Europa unida". Merkel y Sarkozy, los dos padrinos decisivos de Van Rompuy, rogaron, sin embargo, que se les dé a ambos una oportunidad. El presidente francés llegó a predecir que algunos "se van a llevar una sorpresa".